lunes, 25 de enero de 2016

SINCERICIDIO

Sincericidio: dícese del exceso de sinceridad del que una llega a arrepentirse porque la persona que tienes delante no tenía ninguna necesidad de oír lo que en ese momento a ti te parece fenomenal comentar. La definición es mía, no creo que venga en el diccionario de la RAE, aunque darle tiempo... Creo que es una palabra que merece la pena acuñar, cosas más tontas han incluido.


La situación ideal para cometer sincericidio consiste en juntarte pocos amigos (no más de 5), hablar de temas trascendentales y/o personales, y que se alargue el bermuteo para el que habéis quedado. Una sobremesa larga también podría servir como escena. En esa situación nunca se sabe cuándo va a saltar esa pregunta comprometida, ese juicio de valor atrevido, ese comentario certero que atacan directamente a la línea de flotación.
A mí me gusta la palabra. Creo que soy sincericida por naturaleza. De hecho, alguna de mis amigas me llama a veces para que le haga de espejo de lo que sea que le ocurre, y así reflexionar sobre la situación. Esos días practico el sincericidio pero con permiso, con todas las de la ley. Aunque algunas veces, cada día más (con la edad me estoy haciendo un poco moñas), aprovecho bien las ocasiones para quedarme callada. Porque aunque entre amigos esto no debiera suponer un problema, no siempre estamos ni dispuestos ni preparados para oir según qué verdades, ya sean ciertas o lo que los demás consideran como tal.
De hecho, así perdí una amiga. Por un exceso de sinceridad. Durante un tiempo me arrepentí de ello y le di muchas vueltas, pero el tiempo lo cura todo y yo ya me he curado.


Aprovecho esta entrada para presentaros un nuevo blog que escribe un buen amigo. Se llama Carolinas en vinagre, el blog, no mi amigo. A mí el merengue me empalaga un poco, pero os aseguro que el toque de vinagre con que aderezará sus entradas hará que merezca la pena.








3 comentarios:

  1. Es verdad Idoia, por los vermuts de un domingo a la mañana también perdí una bun amiga....igual no era tan buena ni tan miga? la verdad ya se me ha pasado el dolor.
    😜

    ResponderEliminar
  2. Eskerrik asko por la recomendaçao Idoia, resalada!!!

    ResponderEliminar
  3. Muy bien contado Idoia! estoy de acuerdo contigo, últimamente digo mucho que la sinceridad está sobrevalorada, y éso de miénteme pero hazlo bien....incluso lo de que la verdad te la puedes meter por el cucu....y todo lo anterior combinado con ataques de sincericidio. Contradiciones que tenenemos no?
    Marta

    ResponderEliminar