jueves, 25 de junio de 2015

HIRU ERREGEEN MAHAIA (2436M)

Al fondo, a la derecha.
Hacía tiempo que quería subir ese monte, y este fin de semana se me ha presentado la oportunidad. Se me hacía un monte mítico, y le tenía ganas.
Así que montamos en el coche el viernes a la tarde y nos presentamos en Isaba, en una casita rural muy apetecible, terraza y barbacoa incluida. La intendencia lo tenía todo previsto, no os ha faltado de nada. No había peligro de morir de hambre o de sed de cualquier tipo.
Nada más llegar, llevamos un par de coches hasta Linza, final de nuestro recorrido al día siguiente. La organización, impecable, como siempre.
El sábado, madrugar y en marcha a Belagua, inicio del recorrido. Qué pena da ese refugio hecho polvo... ya podían hacer algo con él.
No sé por qué había imaginado la Mesa un poco más amable. Pero es un  monte muy rocoso, y la subida se hace dura. Al final, más de mil metros de desnivel, unos 28 km de marcha y 11 horas a la intemperie. Mikel quería subir al Petretxema al día siguiente... No tuvo quorum.


Y menos mal que nos libramos de ensayar las maniobras de autodetención, y eso que Paco y Anna subieron con sendos piolet por si encontrábamos algún nevero propicio para el ensayo. Se suponía que teníamos que practicar unos nudos (eso sí, prueba conseguida) y aprender dicha maniobra para cuando vayamos a hacer la travesía de Chamonix a Zermatt, porque vamos a atravesar glaciares. Asusta un poco, la verdad, pero iré muy bien acompañada y espero que me cuiden, y, sobre todo, que no me dejen caer. Si alguien quiere saber lo que es una maniobra de autodentención, que pinche aquí.

Total, que al día siguiente nos despertamos sin prisa, anduvimos por Isaba tranquilos, y fuimos a ver a Nuestra Señora de Idoia. Sí, hay una virgen con mi  nombre. Bueno, los puristas dirán que soy yo la que llevo el suyo. En fin. No pudimos verla de bien, una valla y la falta de luz noz lo impidió. Una pena, porque un pafleto la definía como una risueña imagen mariana, y me hubiera gustado saber a qué llaman risueña estos devotos. Si la mayoría de las imágenes tienen una cara de cartón del copón...


viernes, 29 de mayo de 2015

MALLORCA


Lo dije en su día, casi antes de empezar el año sabático: Si no queréis compañía no me digáis qué planes tenéis, que pienso apuntarme a un bombardeo. Con deciros que hasta he intentado apuntarme al viaje de los 40... pero no me han dejado, son unos puristas.
Pero por fin he tenido una oportunidad. Unas amigas habían hecho plan para Mallorca y aquí estoy. Cinco días (el lunes no cuenta, llegué muy tarde) de turismo y playa, relax y risas, ¡un planazo!

martes, 26 de mayo de 2015

PEÑARANDA DE DUERO, HOCES DEL RÍO RIAZA Y RUINAS ROMANAS


¡Tengo unas ganas de monte que me mueroooooo!  ¿Qué tal el sábado? El mensaje de Concha desencadena el viernes por la mañana un frenético intercambio de correos (que no va a hacer buen tiempo, que me han avisado los del globo que no vuelo en todo el finde, que mejor por el sur...) que acaba concretándose en un plan de dos días cerca de Aranda de Duero. Qué buen plan, así improvisado de prisa. Cogemos mi furgo y Concha, Eva, Espe, Pedro y yo nos ponemos en marcha el sábado no muy pronto.



Primera parada: Hoces del río Riaza, una pequeña hoz al norte de Segovia, limítrofe con Burgos.  Tiene diferentes rutas, en algunas de las cuales hay que pedir autorización porque entran en zonas protegidas para aves, buitres mayormente. No son unas hoces muy estrechas, no llega a encañonarse del todo, pero el paseo es delicioso y nada exigente.



Segunda parada, y fonda: Peñaranda de Duero, pequeña localidad burgalesa con bastante encanto, poca marcha y un hermosísimo palacete cuya característica más reseñable son su techos artesonados. Buscando sitio para cenar entramos a un bar de la plaza que hubiera sido el sitio si no fuera porque decidimos hacerle boicot (he de reconocer que Pedro más firmemente que nosotras). Si vierais qué dibujos tenía de diferentes rincones del pueblo con una caricatura de alguno de los dueños, acompañado de una tía despampanante en bikini y una frase de esas de baldosa a cada cual más ofensiva para el género femenino. Hacia tiempo que no veía tanto mal gusto junto.



Tercera parada: las ruinas romanas de Clunia Sulpicia. Muy recomendables cuando tienen los mosaicos a la vista, porque los tapan para preservarlos de las heladas. Una pena. Al visitar Clunia parece que hay que elegir entre paisaje y mosaicos. Me refiero a que no vimos mosaicos pero el paisaje estaba arrebatador, con los celeales en diferentes tonalidades verdes, otros campos sin labrar en intensos ocres y multitud de flores. 



martes, 19 de mayo de 2015

RECORRIDO


No habéis sido pocos los que me habéis pedido que marque en el mapa el recorrido que hice por Aotearoa. Me ha costado un tiempo encontrar la herramienta y la manera de hacerlo, pero aquí está. Están, mejor dicho. Porque he pintado dos mapas. En uno, el de una línea más clara, con más sentido, menos anárquico y más coherente, he marcado el recorrido que hicimos Eva y yo. Unos 3.000 km muy bien aprovechados.
En el otro, mi periplo estando sola. En el mapa no se aprecia la anarquía del recorrido, la cantidad de veces que conduje una misma carretera, ni los pequeños recorridos que hice en cada parada; pero sí da idea del montón de kilómetros recorridos, unos 5.000. Así que no es de extrañar que todavía siento, cuando conduzco aquí, que no voy por el carril adecuado, que algo no estoy haciendo bien.

Unos diez días después de haber vuelto, un amigo me sometió a un cuestionario que me obligó a reflexionar de una manera diferente sobre el viaje. No está mal haberlo hecho. Yo no suelo darle muchas vueltas a las cosas. Como conclusión os puedo decir que le he puesto un 8 a la experiencia, que lo más impresionante ha sido la naturaleza exuberante del país (conclusión a la que habréis llegado vosotros también si habéis seguido mi aventura) y que me quedo con la sensación única de bañarte en aquellos mares sabiendo que hay delfines y leones marinos alrededor. Eso sí, cuando me pidió que resumiera el viaje en tres palabras me atasqué. Es muy difícil elegir las palabras adecuadas. En aquel momento le dije dos: NATURALEZA (poco original. lo sé, para eso no hacía falta pensar mucho), y DESCUBRIMIENTO (de mí misma, de mis capacidades, de mis fortalezas y de mis debilidades). Al día siguiente me desperté pensando en la tercera, y todavía sigo en ello. Visto lo que acabo de pintar en los mapas, a lo mejor la tercera debería de ser CARRETERA. entendida como el viaje en sí mismo, o COCHE, entendido como el escenario que ha hecho posible el resto. Ahí lo dejo.


martes, 21 de abril de 2015

¡Y ÚLTIMA ENTRADA!

Recibí esto al poco de llegar
Y se acaba el viaje. Y aquí estoy yo, triste en parte, porque me ha gustado esto de viajar así. Quién lo iba a decir de mí, que si puedo (¿debería decir podía?) no voy sola ni a comprar bragas; yo, que cuando anduve con muletas me aburrí a más no poder yendo desde Unamuno al Gatz, no veía el momento de llegar de lo que me aburrí por el camino; yo, en definitiva, que a pesar de vivir sola lo de la (buena) compañía me parece fundamental, y que estar rodeada de mis amigos me parece lo más, aquí he estado, encantada, echándoos de menos, por supuesto, pero sin que vuestra ausencia me pesara.





Y me he hecho esto el último día,
por si acaso con pantalones, je je..
Y por otra parte, ahora, a medida que se ha ido acercando el final, las ganas de estar en casa han ido creciendo, haciéndose fuertes: ganas de veros, de abrazaros, de que me achuchéis... ¡Amatxu, para cuando leas esto ya casi estoy! Porque a pesar de todo lo que he dicho, a pesar de que no he estado mal, a pesar de que podría seguir así una buena temporada, viajar en compañía siempre es más entretenido, más divertido, más enriquecedor. Las cosas buenas compartidas siempre son mejores, dónde va a parar,

Me voy con unas cuantas penas:
No haber estado en Christchurch cuando fue el Festival de Hakas, esa danza de guerra tribal que han popularizado los All Black, pero que tiene más variedades.

No haber visto la cruz del sur, o no haber sido consciente de ello, ni el eclipse de luna, ni, por supuesto, la aurora boreal, que, tiene cojones la cosa, me enteré por El País.

No haber estado en Coromandel y Bay of Plenty en pleno verano, cuando los puhutukawas, unos pedazo de árboles,  están en flor; debe de ser un estallido de rojo impresionante.

Que en este país no hagan pegatas de animales para los coches, tienen ese filón sin explotar como souvenir, con la cantidad de animales que tienen hubiera podido aumentar mi zoo hasta forrar el coche entero.

No haber tenido un nivel de inglés mejor para haber hablado con más gente, sobre todo con la familia con la que conviví en Te Kuiti, que se portaron estupendamente y no pude corresponder. Además, eran maoríes, y me hubieran podido aportar otra visión del país.

No haber apredido algo más de maorí: que sepáis que lo pronuncio de miedo (que me lo han dicho, pero no hay truco, también tiene sólo 5 vocales), pero tienen 3 palabras para decir adios (si te vas, si te quedas, o si te vas y el que se queda está sentado, o a lo mejor era que el quen está sentado eres tú y se va otro, no me quedó claro), otras 3, por lo menos, para decir hola (si es a una persona, a dos o a más)... Así, imposible.

Koru, origen del principal símbolo maorí
No haber visto esas extensiones de bosques de hayas y otros árboles autóctonos que he atravesado vestidos de otoño. Aunque una cosa os voy a decir: creo que en lo único, naturalísticamente hablando, en lo que podemos hacerles la competencia a estos kiwis es con nuestros bosques de hayas. Cómo se filtra la luz, la sombra que dan, el frescor que guardan, el colorido en otoño... Aunque sólo sea porque las hojas son más grandes, no lo sé, pero creo que en eso  impresionaríamos a unos kiwis de viaje por allí.


See you in Bilbo! If not sooner, on saturday, april the 25th, in the txoko. Or at the txoko? A la mierda! Tres meses aquí y sigo fallando en lo básico. Ese estudio que decía que los bilingües tenemos más facilidad para aprender un tercer idioma que venga y que me estudie a mí, porque conmigo no se cumple ni de coña. He debido depadecer alguna desconexión neuronal irremediable. Sobreviviré a ello.

Resumiendo, que el y la que quiera tiene una cita el sábado 25 por la noche en el txoko. BANOA!!!