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lunes, 13 de julio de 2015

¡YA ESTAMOS EN MARCHA!!


La primera etapa es una etapa corta qe nos acerca al Refugio Albert I, a casi 2800m. Aprovechamos la tarde para hacer prácticas de glaciar: encordarnos, practicar los nudos, cómo reaccionar en caso de que alguien caiga por una grieta...  y la famosa maniobra de autodetención. Al principio no me animo, me parece mucha inclinación, pero una vez que te pones es hasta divertido. Atada , eso sí, hay que mantener el miedo bajo control.

Mis compañeros de cordada.

En la cordada me toca ir primera. No es una cuestión de habilididad, simplemente peso menos y el primero tiene más probabilidad de caerse. ¡Hay que joderse! Espero que mis compañeros de cordada puedan conmigo.

La segunda etapa es una larga etapa en la que pisamos los primeros glaciares. Llegamos hasta 3300 m. El tiempo es espléndido, el estado del hielo y la nieve en los glaciares perfecta, según Paco, y todo transcurre sin incidentes. Me encanta... No sé cómo me ha podido no gustar la nieve hasta ahora, es una gozada... Supongo que ir bien equipada, con buena ropa y buenas botas botas ayuda mucho.


sábado, 11 de julio de 2015

ALTA RUTA CHAMONIX-ZERMATT

El Mont Blanc es el merengue redondito del centro.

Madrugón, 12 horas de viaje y ya estamos en Chamonix. El pueblo no es especialmente atractivo, pero las vistas son espectaculares.


Mañana empezamos la travesía de 7 días que nos llevará por altitudes elevadas de una localidad a la otra atravesando diversos glaciares. Vamos bien equipados (cuerdas, arnés, piolet...) lo que hace que nuestras mochilas pesen acaso en exceso; eso será lo peor de estos días que se auguran climatológicamente benévolos y paisajísticamente grandiosos, con vistas del Mont Blanc, el Cervino y sus glaciares.


Después de la cena nos deleitamos con las vistas del Mont Blanc, que va cambiando de color, del blanco al naranja y después al rosa, según va bajando el sol.
Os voy a confesar que vengo un poco asustada, hasta ahora no me he enfrentado a esta dificultad técnica: nieve, glaciares, cordadas, piolet y crampones... Dos días dormiremos a más de 3000 m. Sé que los amigos con los que he venido son prudentes y eso me da mucha confianza. Salvando la desazón que siento en este momento, estoy deseosa de coger el teleférico que nos dejará en el punto de partida. A pesar del cague... ¡esto promete!