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domingo, 26 de junio de 2016

HAUSPOA

Aquí sigo, en esta nueva y última entrega sobre buenas prácticas educativas. Esta vez le toca el turno a Hauspoa.

Hauspoa es un proyecto piloto del Gobierno Vasco en el que participamos 13 centros educativos. El objetivo del proyecto es mejorar la práctica pedagógica de los centros, adecuarse a su entorno y a la tipología del alumnado y dar posibilidades a la innovación. Para ello, se pueden hacer cambios estructurales como es modificar el horario lectivo para adecuarlo a la nueva oferta. En mi centro, en concreto, gracias a eso tenemos jornada continua de mañana, y ofrecemos diversos cursos y talleres 4 días a la semana (el viernes descansó, ¿no era así?), de 15:00 a 16:30.

Parte de esos cursos y talleres se encaminan a la formación académica y otra parte al desarrollo personal.
Los de la formación académica consisten, principalmente, en refuerzos de diferentes áreas, en ayuda para recuperar áreas pendientes de cursos anteriores y en seguimiento y colaboración en las tareas escolares.. También ofertamos temas menos reglados como English Corner (para practicar inglés), chino, clases de guitarra, costura, bisutería...
En cuanto al desarrollo personal, hay de todo, dependiendo de las inclinaciones del profesorado: yoga y relajación, educación emocional, fotografía, cortometrajes, cooperación, cocina...
Entre estos cursos destacan por su éxito el taller de cocina, organizado por el AMPA, y fotografía, cortometrajes, chino, yoga y relajación... impartidos por el profesorado, así como el speaking. A las sesiones de refuerzo muchos van obligados (por las circunstancias o por sus familias), el resto tienen una gran dosis de voluntariedad y da gusto trabajar, el amhiente es mucho más relajado que durante las sesiones lectivas, y los roles y la relación con el alumnado cambian totalmente.
Una de las iniciativas más novedosas es la que realiza el alumnado de 4º, que se presenta voluntario para hacer de colaborador del profesorado de primaria de la escuela que está en nuestro mismo edificio. Así, participan en el trabajo por proyectos que llevan a cabo en ese centro, enseñando a los más pequeños y aprendiendo mucho a la vez. El nivel de satisfacción por ambas partes es altísimo. De hecho, en el viaje de estudios había que verles comprando cosas para agasajar a sus pupilos, acordándose de quién es alérgico a qué y qué podían traer para compartir.
Yo, por mi parte, aburrida de ofrecer y dar refuerzo de matemáticas, me he lanzado a la papiroflexia. Asesorada y guiada por Txus (pobre, qué paciencia ha tenido conmigo), el anterior trimestre tuve 7 alumnos, y este último esos mismos 7 más 8 nuevos, debe ser que algo estoy haciendo bien.

El último día lectvo.

Y sí, he comenzado diciendo que será la última entrega. Me refería a las entradas sobre educación, y por este curso al menos. Porque no sé si habéis mirado el calendario, pero ya casi estamos en julio, sí, y eso qué significa, al menos para mí? ¡¡VACACIONES!!

lunes, 2 de mayo de 2016

ASTE KULTURALA: ERANDIO ATZO ETA GAUR


Siguiendo con las buenas prácticas educativas, os voy a contar otra de las que hacemos en mi centro: celebrar una semana cultural.

La verdad es que no sé muy bien cómo empezamos. Lo que sé es que un año, allá por el curso 2010/2011, uno de los profesores (un Arrieta, Estanis)se engoriló por alguna extraña razón con la batalla de Lutxana, cuyo escenario está a los pies de nuestro centro. Y empezamos a darle vueltas al tema, y montamos una semana interdisciplinar en torno a ello, con la inestimable ayuda de otro Arrieta (Gabi), que nos consiguió mucha información y material de la biblioteca de la Diputación. Se trataba de abordar el tema desde diferentes enfoques y desde diferentes disciplinas, dejando de lado el curriculum oficial durante unas sesiones, e intentando mostrar al resto del centro lo que se trabajaba en cada curso y/o área. Fue un éxito, y como también celebramos los Carnavales, nos disfrazamos de la época.

Es difícil movilizar a los adolescentes. Y el éxito de esa semana cultural fue debido en gran parte a la implicación, dedicación y abnegación del profesorado, que acabó un tanto desfondado. Y otro tanto para Carnavales. Es por eso que en mi centro celebramos los carnavales y montamos una semana cultural en años alternos, esto es, cada cosa cada dos años. Hay que ser realista y dosificar esfuerzos.


El siguiente tema para la semana cultural fue el hierro, que es un tema genérico que en Erandio da mucho juego, su historia está muy unida a ello.
Y este año nos ha tocado otra vez. Tema elegido: Erandio atzo eta gaur, los temas han de ser muy abiertos para permitirnos abordarlo desde diferentes puntos de vista y desde diferentes áreas.

Y en eso hemos (han, mejor dicho, este año mi participación ha sido un tanto escasa) andado, a tope. Hay quien  ha recopilado fotos antiguas y ha bajado con sus alumnos a hacer la misma foto pero actual. Hay quien ha investigado el callejero, descubriendo a quién o qué se han dedicado las calles de Erandio. Después, han asignado un código QR a cada una de ellas y los demás hemos podido recuperar esa información utilizando la aplicación correspondiente. Actividad que ha puesto de manifiesto que no hay ninguna calle dedicada a una mujer en todo Erandio. Bueno, está la calle Fátima, pero es para la Virgen y no cuenta. Han realizado murales, sites (algo parecido a una página web), enviado encuestas online a las familias sobre actividades de antepasados del alumnado y sus padres para compararlas...


Y aunque no tenga mucho que ver con el tema elegido, como colofón organizamos un concurso de pinchos y vino un mago a deleitar al alumnado. Lo de los pinchos siempre tiene mucho éxito, ya lo hacíamos antes de que existiera tanto programa y concurso en la TV. Con harto dolor y pena (¿se nota la ironía?) no participé en ello, no sé si os lo he dicho alguna vez, pero es que los viernes acabo muy pronto... y no me dio por meter horas extras.


viernes, 26 de febrero de 2016

MAITASUN GUTUNEN LEHIAKETA


No soy una mujer romántica, no al uso, por lo menos. Creo que se nota aunque no se me conozca mucho. No me gusta San Valentín ni toda la parafernalia comercial que se ha montado alrededor. Me cuesta comprender a mis adolescentoides cuando están de subidón porque estrenan una relación o cuando viven sus desengaños amorosos cual tragedia griega. Pobres, lo que les queda todavía.
No os voy a hablar de amor, tranquis, voy a seguir contándoos cosas que hacemos bien en los centros educativos.
En mi centro, aprovechamos esa vena dramática de los adolescentes (aprovechan, yo soy la típica aburrida de mate) para trabajar un poco de lengua, da igual en qué idioma, y un poco de educación emocional, que les hace mucha falta. Más lo último, sin duda, no tienen muchas oportunidades de hablar de sentimientos y de expresarse sobre ello de una manera tranquila.
Una de las actvidades que más me gusta la suele dirigir una de las profesoras de Lengua Castellana. Consiste en que el alumnado aprenda versos clásicos de amor, y se los recite a otras personas. A algunos les toca venir a la sala de profesores y recitárnoslos a nosotros. Todavía me acuerdo de la cara de David, cuando le dije que esperaría a que tuviera 18 años para cobrarme el beso que me ofreció en el verso que le tocó recitarme. Creo que no va a volver de visita...
Otra de las iniciativas la organiza el profesorado de Euskara. Es un concurso de cartas de amor o de desamor, pueden elegir. Parece una moñez, pero hay un montón de chavales que aprovechan la ocasión para escapar del tópico y escribir a sus abuelos, no necesariamente fallecidos, a sus mascotas, a su padrastro que acaba de morir... Suelen ser muy emotivas, muy sinceras. Este año una de las más bonitas es de ficción, pero no por ello tiene menos mérito: un chaval de 1° se pone en la piel de uno que ha perdido a su novia en el atentado de la Sala Bataclán. Han sobresalido también una carta de amor a la Madre Tierra y otra de ruptura, de desamor al miedo. Grata sorpresa el éxito de público que hs tenido la lectura pública y la entrega de premios.

Aunque pensemos que los adolescentes son fríos, egoistas y poco empáticos, en ocasiones como estas nos enseñan otra cara. No está todo perdido, gente.... ¡todavía hay esperanza!

martes, 9 de febrero de 2016

IKASLE LAGUNTZAILEAK

2013-2014: el grupo de mediadores
Últimamente se habla mucho del acoso escolar en la escuela. No voy a negar que es una realidad, pero no tan cotidiana como lo pintan. Porque como acoso se define un tipo muy concreto de conflicto o agresión, uno en la que uno o más miembros de un grupo machacan y/o agreden sitemáticamente (verbal o físicamente) y a lo largo de un tiempo más o menos prolongado a uno  o más individuos. Y esa modalidad no es tan frecuente. Lo que sí tenemos en los centros escolares son  muchos pequeños conflictos, menos agresiones puntuales o esporádicas, y muy pocos casos de acoso escolar. Por supuesto, tenemos al típico matón que se mete con y pretende humillar y someter a todo lo que se mueve, sobre todo si no le ríen las gracias. A esos se les cala enseguida, y se toman medidas.
Pero yo no os voy a hablar de acoso. He decidido hablar en positivo, contaros lo que hacemos bien, que es mucho y no suele salir en los papeles. Y voy a empezar por contaros lo que hacemos en mi centro para detectar el acoso o cualquier conflicto.
Una cosa muy simple (y efectiva) es preguntar periódicamente, y de forma anónima, a todo el alumnado si conocen o saben de algún conflicto latente o en curso. Y normalmente si algo está pasando suele aparecer. O los afectados o gente que lo conoce nos o suelen hacer saber.

Un momento de la formación
Otra de las iniciativas, a mi entender la más novedosa, es lo que denominamos Ikasle Laguntzaileak. Consiste en formar a una parte del alumnado, que se presta voluntariamente, en técnicas de mediación en conflictos. Intentamos que los haya de todos los cursos, para abarcar todos los ámbitos posibles. El primer año se les da un curso de 20 horas, y otras 8-10 cada año que quieran seguir siendo Ikasle Laguntzaile.


La verdad es que lo hacen de maravilla. La mayor parte de las veces ni nos enteramos de que intervienen: porque ven a alguien que pasa los recreos solo y parece que está aislado, porque detectan alguna enemistad manifiesta, porque ha habido alguna pelea... El alumnado acepta mejor las intervenciones si llegan desde sus iguales y también les es más fácil  pedirles ayuda a ellos que acudir a nosotros. Nos lo cuentan a posteriori, en las reuniones de coordinación con la Orientadora. Otras veces somos el profesorado (a través de la Dirección o la Orientadora, normalmente) los que les pedimos ayuda para intervenir en algún conflicto,  Creo que estamos consiguiendo buenos resultados.

Ahí lo dejo. Seguiré contándoos más buenas experiencias. Porque os reto a que busquéis noticias positivas sobre educación en los medios. No creo que encontréis muchas, por no decir ninguna. Y si nos referimos en concreto a El Correo, no creo que encontréis ninguna positiva sobre ningún servicio público. De hecho, creo que nadie que trabaje en la función pública debería de comprar semejante periódico, ni para leer las noticias locales ni del Athletic, que es la excusa que se usa mayoritariamente. Sé que tengo poca repercusión, pero me da lo mismo. Llamo a boicotear ese periódico. Que le den al Correo!

sábado, 14 de noviembre de 2015

HAIKUAK

No sé si hoy es el día para hablar de cosas cotidianas. Pero como hace tiempo que he dejado de entender lo que pasa en el mundo, hace tiempo que me cuesta entender las causas por las que luchan los diferentes colectivos y las estrategias que utilizan, voy a centrarme en mi entorno, en lo positivo de mi pequeño mundo. Algunos pensarán, pensaréis, que es una postura egoísta y poco solidaria, pero es mi manera de (sobre)vivir.

No sé si nunca me han mirado así...
Os voy a comentar una actividad que organiza una de las profesoras de euskara de mi centro. Una de esas que te hace reconciliarte con el género Hommo Adolescensis.
El Ayuntamiento de Erandio organiza un concurso de Haikus, la 5ª edición este año. Un Haiku es un pequeño poema japonés, compuesto por tres versos de 5-7-5-sílabas. Antes de que el alumnado se presente a concurso, por iniciativa de esta profesora acude al centro Yolanda Arrieta, escritora que dicho sea de paso ha ganado este año uno de los Premios de Literatura Euskadi en la categoría de literatura juvenil.

Y realmente esta mujer tiene mano para la juventud. No sé qué hace, pero la concentración y el silencio que reinan en las clases mientras ella está trabajando allí es impresionante. Será que los hipnotiza, al común de los  mortales nos cuesta conseguir ese ambiente en nuestras clases. O será que les cuenta cosas de su interés. Porque, vamos a reconocerlo, el 80% (¿me habré quedado corta?) de lo que les contamos en clase es de bien poco interés. Para qué mentirnos.

Escriben poemas preciosos. En esas cabezas que a nosotros nos parecen de chorlito hay mucho sentimiento y mucho criterio. En la imagen tenéis los Haikus ganadores del curso pasado. Si queréis leer alguno de los que han creado este curso, aquí tenéis el enlace. 


Una pena que los que no sepáis euskara no los entendáis. A mi gusto, especial mención para el que os muestro de Iñaki Zarragoitia, que no es alumno de mi centro, pero entre los que encontraréis en el enlace los hay realmente buenos, muy buenos diría yo. Y esos sí son todos de producción propia.