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domingo, 14 de diciembre de 2014

RELIQUIAS



En la catedral de Cuenca hay una serie de reliquias, esto es, partes de los cuerpos de diferentes santos o santas (no me paré a leer la cosa con detalle). Desde simples trozos de hueso, como en este caso, hasta pies, manos, cráneos... Siempre me ha llamado la atención la costumbre (¿manía?) que tienen los cristianos de trocear los cadáveres de cualquiera susceptible de ser venerado y repartirse los trozos con la intención de exhibirlos y dar más valor a los templos dedicados a ellos. Y mucha gente reza con fervor frente a dichas reliquias. Con las del apóstol Santiago repartidas por todo el mundo se podría reconstruir más de un cuerpo, fijo. Me parece una costumbre un tanto tétrica, pero allá ellos...

Prueba de agudeza visual: ¿qué os parecen estas reliquias?


CUENCA II



Cuenca cuenta con una buena oferta de museos. Está la Fundación Antonio Saura,  la Fundación Antonio Perez,  el Museo de Arre Abstracto de la Casas Colgadas, el de las Ciencias, el Diocesano y el Arqueológico, además de una exposición permanente sobre Gustavo Torner en una capilla anexa a lo que hoy es el Parador de Cuenca. A lo mejor hay algo más.

Callejeando, encontramos de churro la Fundación Antonio Perez, situada en un antiguo convento de carmelitas. Sólo el edificio ya merece los 2 € de la entrada: es un gusto deambular por el laberinto de salas y escaleras que lo conforman. Aquí descubrí a Jesús Ortega, un artista conquemse que me ha encantado; y la colección de Objetos Encontrados del propio Antonio Perez, una curiosa colección muy bien presentada. La sorpresa fue encontrar un par de cuadros de un amigo, Imanol Marrodan.
También visitamos el Museo de las Casas Colgadas, un museo de arte abstracto que alberga y exhibe de forma permanente una colección de pinturas y esculturas de artistas españoles de la generación abstracta de los 50 y 60 por iniciativa de Fernando Zobel, un artista que no conocía y que me ha gustado bastante. Aquí también he descubierto a Gustavo Torner, que además de pintar realizó parte de las vidrieras para la catedral con motivos abstracto.¡Quedan muy chulas esas vidrieras! 





miércoles, 10 de diciembre de 2014

CUENCA I


A punto hemos estado de no llegar a Cuenca. La nieve caída se ha congelado, y a pesar de que las carreteras principales estaban limpias, nosotras teníamos unos 500 m. desde el hostal hasta una de ellas, 500 m. de calle congelada. Al final, y siguiendo los consejos de los lugareños (no pises el freno, vete en 2ª, si te caes al arcén ya os sacaremos...), decidimos ponernos en marcha. Con poco convencimiento por parte de Espe, todo hay que decirlo, y cambiando los planes, porque queríamos ir por carreteras secundarias pasando por la Ciudad Encantada y los lugareños no nos lo han recomendado.


Cuenca me ha sorprendido gratamente, muy gratamente. La ciudad alta, Patrimonio de la Humanidad, es más grande de lo que pensaba. Tiene innumerables rincones y recovecos que recorrer pausadamente, los colores de las fachadas llaman la atención y tiene una oferta museística de calidad. La parte baja concentra una buena oferta hostelera en un par de calles peatonales.  Además, es barata. Esto último no llama especialmente la atención, es difícil salir de Bilbao e ir a algún sitio más caro, por lo menos dentro de la península. Todo ello hace de Cuenca un destino muy apropiado para una escapada de tres días, algo más si se hacen excursiones a los alrededores (Ciudad Encantada, Nacimiento del río Cuervo...).


Nosotras no vimos la Ciudad Encantada. Fuimos al Nacimiento del río Cuervo y, ya que nos habíamos calzado la botas, prolongamos la excursión con una ruta de unos 11 km. de tal modo que para cuando llegamos allí ya habían cerrado.Sí, ahora la Ciudad Encantada está vallada, se paga una entreda (4€) y tiene un recorrido circular señalizado.