domingo, 20 de enero de 2019

ZAMORA


Como ya he dicho, paramos un par de noches en Zamora, más o menos término medio de camino a Bilbao. Un par de noches. Suficiente. Llegamos a eso de las 7 de la tarde del día de Año Nuevo, y nos marchamos el día 3 por la mañana. Suficiente y de sobra. Lo visitable es poco más que un pueblito, y con día y medio se conoce de sobra.


Aquí no nos costó nada encontrar la calle de las tiendas globales. Es casi lo primero que vimos.
La zona de la catedral  y el castillo merece una visita, y las aceñas también, tres ingenios hidráulicos a orillas del Duero muy bien conservados:un batán, mazo para conseguir un paño homogéneo y compacto; mazo o martinete, parte de una ferrería; y molino harinero. Al lado de la catedral está el museo de Baltasar Lobo , un  escultor zamorano que huyó a París en  la Guerra Civil, y en los alrededores del castillo han colocado algunas de sus esculturas. No conocía al tal Baltasar, y me gustó mucho.

Me gustó este trampantojo.

Lo más chocante me han resultado las numerosas (más de 20) iglesias románicas que están repartidas por toda la zona histórica. Parece que están fuera de sitio, y que la ciudad creció esquivándolas. Estaban cerradas casi todas, excepto las que tenían un belén. Una pena.
La arquitectura moderna también está muy presente en el casco histórico, perfectamente encajada, sin estridencias.


De vuelta, aunque alargamos un poco el viaje por el desvío, paramos en la Villa Romana de La Olmeda, visita más que recomendable. Tiene unos mosaicos muy bien conservados y los paneles explicativos son breves y muy claros. Y hacen descuento al profesorado.

domingo, 13 de enero de 2019

OURENSE


Este año he recuperado la tradición de irme por ahí con Iñigo en Nochevieja. Hemos hecho una escapada a Ourense (3 noches) y a Zamora (otras dos noches).


Yo ya había estado en Ourense con Elena, hace tiempo. Me gustó. Y al volver me he ratificado en la opinión. Es una ciudad amable, aunque no recordaba que está bastante en cuesta. De hecho, tiene la única Plaza Mayor con pendiente de España, a lo mejor también de Europa.
Cuando estuve con Elena me compré un vestido en una pequeña tienda cerca de la catedral. La encontré. Hace ilusión que algunos negocios persistan y no sucumban a la globalización. Entré a curiosear, y aunque esta vez no encontré nada, se lo comenté a la dueña. Es más, nos costó 3 o 4 largos paseos encontrar la calle de la tiendas de esas marcas que están en todos los lados.


Una de las joyas que hay que visitar es el claustro de San Francisco, una maravilla de 63 arcos, todos decorados distintos, que ya no pertenece a ninguna iglesia y que dentro de poco será parte de la Biblioteca provincial. Visita guiada, gratis, muy interesante.


Iñigo habrá pedido la cabeza. Pero lo que no ha perdido es el criterio. La entrada a la catedral cuesta 5€. Se negó en redondo a entrar. Bastante dinero le damos ya a la iglesia, te espero fuera. Lo entiendo, a lo mejor deberíamos hacer todos lo mismo, por lo menos mientras no paguen el I.B.I.. Pero dejando aparte consideraciones de ese tipo, la verdad es que merece la pena la visita: tiene un pórtico, el del Paraíso, que no le envidia nada al de la Gloria de Santiago. Es más, aquí se mantiene la policromía original del s. XV,

Para nosotros una de las visitas obligadas en una ciudad es el mercado. El viejo está cerrado. Era enorme (más de 200 puestos) alrededor había numerosos puestos. Sólo quedan unos pocos puestos de verduras, y una panadería. el nuevo está al lado, pero es mucho más pequeño.


Otro de los encantos de Ourense son sus termas. Desde hace unos 15 años Ourense se promueve, no sin cierta polémica, como la capital termal de Galicia. Estudios geológicos estiman en unas 70 las surgencias termales, con un caudal superior a 3 millones de litros diarios, sólo superados por Budapest. Ahí es nada.
Da gusto. A una piscina termal en mitad del casco histórico, de libre acceso, se suman unas cuantas pozas naturales a orillas del Miño, y un par de Balnearios o Spa de pago. Un lujo al alcance de cualquiera. Allí me fui a la tarde, a darme un buen baño caliente cuando en la calle no habría más de 6 grados. Iñigo no quiso ni oír hablar de desnudarse a esa temperatura. Él se lo perdió, fue un gustazo.

Camino de Zamora decidimos dar una vuelta por los Cañones del Sil. Una carretera serpenteante, llena de miradores, muy chula. Pero fue un error. Una panzada de kilómetro por una carreteras de tercera sin señalizar que alargó en dos horas el viaje a Zamora. Menos mal que tengo un buen GPS en el móvil, porque si no todavía estábamos por allí intentando encontrar el camino.




lunes, 31 de diciembre de 2018

¡QUÉ BONITO ESTÁ BILBAO!


Ya llegó la Navidad. Y la gente se echó a los comercios y a las calles. Como si no hubiera un mañana. El alcalde inauguró las luces el último viernes de noviembre. ¿Cada vez antes?
El Arenal ha quedado muy lucido. Me gusta. Las luces de la Gran Via siempre me han gustado. Pero creo que empiezan a excederse. La bola que el año pasado estaba frente al ayuntamiento ahora está al otro lado de la ría. En su lugar, han puesto una ballena. Se supone que representa la sostenibilidad y la regeneración de la ría, por eso parece que salta saliendo de ella.
Madrid, Ourense, Madrid. 
Unas luces mucho más bonitas y vistosas que las de Bilbao,
salvando las mencionadas excepciones.
¿Sostenibilidad? Mejor no pensamos en lo que habrá costado Económica y medioambiente, digo. Una mole de hierro de 12 m de largo, 4 de ancho y otro tanto de altura. Hecha por encago y artesanalmente. Y todas las noches hacen una proyección de lucez sobre la fachada del ayuntamiento. ¿Eso no es consumo?Además, hay pista de hielo (eso sí, artficial, será más sostenible) y unos toboganes que también hacen a nieve para bajar en trineo.
Y de pronto me parece que la humanidad se ha vuelto loca. Aquel primer viernes, al salir del gimnasio vi una enooorme cola de gente que quería fotografiarse en la tribuna donde había dado el discurso el alcalde. Todos los días hay enoooormes colas de gente para hacerse selfies o fotos varias con la ballena, la bola... con lo que sea, ¿Vosotros también os preguntáis dónde van a parar todas esas fotos? ¿A la gente le da la vida para verlas todas?
Me parece que soy un bicho raro, esas enoooormes colas demuestran que a la gente le gustan esas cosas, porque salen a la calle en manisfestación. Me parece que como este año no han estado las calles tan llenas de gente.
El top de la cosa ha estado en el Arenal. Pusieron una txotxolada de mercadillo navideño, rematado por un Nacimiento ¡¡¡HORROROSO!!! Menos mal que llegó Santo Tomas para acabar con todo ello.

Me di una vuelta por Santo Tomas a primera hora de la mañana. Ya sé que las tradiciones están para cambiarlas y adaptarlas a los tiempos, pero algo se está perdiendo. Cada vez hay más puestos tipo txozna, y menos baserritarras vendiendo sus productos. Y entre estos, ya no hay esos puestos repletos de cabezas de cerdo (bueno, igual sólo eran las caretas), tocino y demás "cerdadas". Los puestos se ven un poco más light. Y ha empezado a aparecer puestos de cerveza artesanal (!!!) y de gildas. En fin...


Lo dicho, el mundo se está yendo al garete. O a lo mejor soy yo, que además de mayor me estoy volviendo un poco

miércoles, 19 de diciembre de 2018

MADRID


No tenía ganas de planear nada para el último puente. Además, había decidido comer con mi madre el jueves, como todos los jueves. Pobre, anda un poco trastocada, se lía con los días y empieza a no controlar el tiempo. No está para que le cambiemos sus rutinas. Así que decidí que por lo menos el jueves en Bilbo. Luego ya vería. Pero tenía muchos recados que hacer, regalos que mirar... No de Navidades, no, de cumpleaños de diciembre. Tengo montón de gente a mi alrededor que cumple en estas fechas.
Toral que decidí quedarme en Bilbo y dedicarme a hacer todo lo que tenía pendiente. Menos mal que está Eva, que, a pesar de estar despotenciada, sigue teniendo mucho coco. Y me dijo, me recordó, que el sábado también era fiesta, que no iba a poder hacer casi nada de lo planeado. Y ahí intervinieron Patxi y Txus, que tenían plan de ir a Madrid todo el puente. Me mandaron foto de su habitación, les habían puesto en una triple. Así que no tuve que darle vueltas al tema, me podía presentar en Madrid sin planear nada. ¡Decidido! El viernes a la tarde puse rumbo a Madrid.
Llegué justo para tomar algo y cenar. Al día siguiente me dediqué a hacer turismo: no había estado en la Plaza de Oriente, ni paseado por ese Madrid de los Austrias, ni en muchos de los sitios más típicos. Es lo que pasa cuando siempre has ido a Madrid a visitar amigos y te dedicas a exposiciones y otras actividades.


Empecé la mañana yendo hasta la zona de la Plaza de España y el Parque del Oeste. Allí hay un templo egipcio, el Templo de Debod, que el gobierno egipcio regaló a España por ayudarle a trasladar  los templos de Nubia, especialmente Abu Simbel, cuando se construyó la presa de Asuan. Está temporalmente cerrado, no se puede visitar. De allí, dando un buen paseo, fui hasta la ermita de San Antonio de la Florida, una ermita que alberga unos maravillosos frescos de Goya. De hecho, el genial pintor reposa allí. Se construyó una ermita gemela al lado para albergar el culto y reservar la original para museo.
La ermita era muy popular en sus tiempos por una famosa verbena, y el tal San Antonio debía ser el patrón de las muchachas solteras (lo dice el tríptico). Hoy las bodas se celebran en la ermita contigua, y escuché a una lugareña que se ha puesto de moda casarse allí entre las  gentes más pijas (superpijas, dijo exactametne) de Madrid.
Recomiendo encarecidamente la visita. Y encima es gratis. No se puede pedir más.
Después, puse rumbo al Palacio Real, la Catedral de la Almudena y la Plaza de Oriente. Toda la gente que no había encontrado hasta ese momento la encontré allí de golpe.
La Plaza de Oriente me decepcionó. Esperaba una plaza enorme, un gran espacio abierto. La sensación fue la misma que tuve cuando vi la Plaza del Ayuntamiento de Iruña por primera vez, la del txupinazo, que se ve abarrotada y parece que hay mogollón de gente, y de pronto descubres que no es para tanto, que no puede caber tanta gente allí. Aunque pisaran los jardines, y reconociendo que la Calle Bailen allí es superancha, sentí que nos han engañado toda la vida y que no eran tantos... aunque nos lo quisieran hacer creer.

Por supuesto, lo vi todo por fuera, Y no tanto porque no quisiera entrar, que a algunos sitios ni de coña, sino porque todo era una eterna cola. Es impresionante el tesón y la paciencia de algunas (de muchas, vaya) personas, que son capaces de hacer colas larguísimas para ver monumentos atestados de gente. De ahí fui a la Plaza de la Villa y las calles y plazas que están al sur. La verdad es que me di un buen pateo Me han quedado pendiente la zona del Conde Duque y el Monasterio de las Descalzas Reales. Siempre hay que dejar algo para la próxima vez.



Al mediodía me junté con éstos, y a partir de ahí todo fue como una manifestación. Plaza del Sol, Gran Vía, las exposiciones del Edificio Telefónica, Fuencarral, Malasaña, Chueca... todo estaba atestado. Incluso nos fuimos de algún bar porque era imposible pedir.


Un poco de callejeo, un poco de tiendeo, y un poco de teatro. Microteatro, para ser exactos. Hay un local en la calle de Loreto y Chicote donde programan microteatros, esto es, obras de entre 10 y 15 minutos en 5 salas que se representan casi simultáneamente. Elegimos una: La viuda de Brian. En la cola éramos los más viejos con diferencia. En la sala, la edad se igualaba bastante. Seguro que todos elegimos la obra por lo que nos recordaba. Y a los jóvenes la Vida de Brian igual no les dice nada.




Para acabar, una estupenda cena en el Kung Fu, un trago, y al día siguiente de vuelta. Despertar, desayunar, y a Bilbao para el bermú. Corto, pero intenso. Fenomenal.




domingo, 21 de octubre de 2018

DE FINDE LARGO

Brañagallones
Finde largo. Para mí, una oportunidad para pasar unos días en Asturias. Para otros, se celebra uno de los hitos más importantes de la Historia, más importante, por lo visto, que la escritura, la agricultura o la imprenta, más importante que el descubrimiento de la penicilina, cualquier avance médico o la conquista de derechos laborales. ¡Manda huevos!

El plan era estar un par de días en Redes, e ir a Oviedo el sábado para estar con Estherina y compañía.
Como anduvimos tarde organizando la cosa, sólo encontramos alojamiento para el jueves, y tuvimos que abusar de la hospitalidad asturiana. Hemos estado suoeragusto, y hasta hemos podido desayunar en la terraza, un lujo.


Para el primer día había elegido una ruta circular comenzando en Brañagallones, a donde subimos en 4x4. El intenso viento (por lo menos no era helador), y la niebla que había en la cresta que teníamos que recorrer nos hicieron desistir de la idea. Nos dimos un buen paseo y nada más, pero disfrutamos igualmente. Queda pendiente volver, pero durmiendo en el refugio que hay allí. Tiene que ser una pasada despertar y ver amanecer en esa braña.

Creo que estuvimos en el único sitio de todo Asturias y alrededores donde hubo una climatología desapacible. Hasta el forro polar me tuve que poner. Tenemos prueba gráfica, y la tuvimos que enseñar para qe unos amigos de Espe que andaban también por Redes, nos creyeran. Acabamos cenando con ellos en la casa rural que habían alquilado. Bendita hospitalidad navarra, donde iban a comer 8 cenamos 12. Y casi sobra...
Al día siguiente, y como las asturianas tenían sendos compromisos familiares, Eva y yo recorrimos el desfiladero de Las Xanas, una especie de ruta del Cares en pequeño. Hay una alternativa de hacerla circular, y así la hicimos.


Unos de los pabellones

Ya de vuelta en Oviedo, y revisando las actividades culturales relacionadas con la entrega de los premios Princesa de Asturias, encontramos montón de ellas relacionadas con Scorsese que se han celebrado en una antigua fábrica de armas. Sólo por ver los edificios nos apuntamos a un concierto (duelo de crooners, ponía exactamente), y al final resultó interesante, con una Scorsese Big Band que puso mucho ritmo, y vocalistas amateurs pero de mucho nivel. 




El pabellón acondicionado

No os lo vais a creer. Eva ha estado todo el fin de semana despotenciada, venga de olvidarse cosas, venga de perderlas ( algunas definitivamente). Tiene excusa, ha estado muy ocupada y con al cabeza a mil por hora a cuenta de la obra que tiene que hacer en su casa y el traslado a su residencia transitoria. Lo siento, Eva, pero da gusto ver que tú también eres humana.