martes, 17 de agosto de 2021

CAMINANDO POR LAS MONTAÑAS BALCÁNICAS


En el grupo somos 6, de diferentes orígenes. Hemos contratado el trekking con diferentes agencias, pero en Albania es David, un abulense que lleva 8 años en Albania el que se va a hacer cargo de nosotros. Tiene allí una agencia, Viajes Iliria, que ofrece diferentes packs para conocer el país. En nuestro caso, va a ser un trekking por el norte, tocando también Montenegro y Kosovo, y subiendo los montes más altos de Kosovo y el de Albania. El conocimiento que tiene David de la montaña, del país y de sus gentes le dan un enorme plus al viaje. Con él, hemos podido convivir con gentes y tener vivencias a las que de otra manera no hubiéramos tenido acceso.

Nos juntamos con el grupo en Tirana y emprendemos el viaje a Theth, el pueblo de montaña más famoso de Albania,. Montón de horas de viaje, 5:30 horas para apenas 200 kilómetros. La carretera es infernal: atascos primero, sinuoso puerto de montaña después, que al bajar pierde el asfalto. Nos fijamos que en las zonas rurales apenas hay casas viejas, tradicionales. David nos explica que sale más barato hacerse una casa nueva que rehabilitar las antiguas. Supongo que algún día se arrepentirán. 


En Theth nos alojamos en un agroturimo, Logu i Harushave, más que recomendable. Por la tarde damos un paseo por la zona, y vamos hasta unas cascadas. Hay que empezar a calentar para los días que nos esperan por delante.

1º dia: Theth-Valbona. Unos 11 kms, Unos 1.150 m. de desnivel positivo, unos 800 m. de desnivel negativo, datos de mi Wikiloc, que no serán del todo fiables. La ruta está perfectamente señalizada, es una de las rutas más populares de Albania. Comenzamos con una primera subida potente. Menos mal que hay mucha sombra, caminamos por un frondoso y extensísimo hayedo. Encontramos una bar antes del collado final, el collado de Valbona. La bajada es muy pronunciada, pedregosa. La mayoría de la gente hace la ruta en el otro sentido y encontramos a mucha gente subiendo. Paramos a comer en otro bar, estas rutas están muy bien abastecidas. Por un momento, Espe se convierte en pitonisa y lee los posos del café turco con bastante aplomo y seguridad. ¡Y hasta parece que acierta! La ruta acaba en un río con un cauce pedregoso por el que es muy incómodo caminar. Como nuestras maletas hoy han bajado en caballo y éstos no pasan de un punto, la aldea de Rrogam, nos evitamos ese tramo final y nos vamos en el mismo jeep que David ha contratado para llevar los petates. La verdad que son uno kilómetros finales que nada aportan a la ruta. Un alivio, porque siento que voy floja. Espero ir remontando a lo largo de los días.


2º dia: Valbona- Çerem
. Datos del Wikiloc: 16 km, 1.300 m de desnivel positivo, unos 1.000 m. de desnivel negativo. Hoy el día está catalogado de exigente. Y vaya que lo es. La subida también es potente,, constante, con collados varios. Pasamos por terreno kárstico y por praderas. Cruzamos la frontera con Montenegro. Estamos en la zona del Maia Kolata, el monte más alto de Montenegro. Las vistas durante toda la ruta son espectaculares. La bajada la hacemos por otro hayedo enooorme. Paramos en una casa-bar (por aquí en cualquier borda te ofrecen bebidas y algo de comer). Encontramos a la familia intentando enderezar la casa, un poco torcida por el peso de la nieve del invierno, utilizando una polea, una especie de polipasto que, como cabía esperar viendo lo rudimentario, no puede hacer su labor. Llegamos a destino. Çerem es una aldea que se ocupa sólo en verano, cuando los pastores suben el ganado a los altos pastos. En la  guesthouse nos tratan fenomenal. Hoy probamos el raki después de la cena. Se supone que tiene unos 20º, pero es muy parecido al orujo, yo diría que tiene que tener más. Mis sensaciones no mejoran, todo el día he sido 
la rémora, la que se queda la última al menor repecho. 


3º dia Çerem-Doberdoll. Hoy el Wikiloc marca 17 km, 1.200 m. de desnivel positivo, unos 600 m. de desnivel negativo. Sigo fatal, es el tercer día, debería haber mejorado físicamente pero yo no lo siento así. Una diarrea no ayuda mucho, hay que decirlo todo. La primera subida pasa por prados floridos, algunos bares. Hay mucho sube baja, mucha ladera herbosa. Seguimos cerca de la frontera con Montenegro. La ruta ya no está tan bien señalizada, es uno de los parajes menos transitados del país. Está lleno de arándanos, nos cruzamos con unas mujeres que están mirando cuándo van a poder recogerlos, van pasando por las diferentes laderas para saber cuándo estarán en su punto. Nos invitan a ir con ellas para probarlos.  Ya de bajada, pasamos la aldea de Balquin, otro asentamiento veraniego de pastores. Llegamos al valle de Doberdoll, Este valle es superchulo, es un asentamiento en altura de pastores seminómadas, aunque parece que va camino de ser un punto importante de aojamientos para los que hacen la ruta, porque hay hasta un camping. Estamos a 1800 m.. Acaban de terminar el edificio en el que nos alojamos, y están haciendo alguno más. En 5 años esto ya no será lo mismo. 

Doberdoll, nuestra habitación está en la chabola de las 3 puertas.

4º dia: Doberdol-Sylbices. Hoy son unos 15 km, 900 m. de desnivel positivo, unos 1.000 m. de desnivel negativo. Eso yo, los demás hacen algo más, porque hoy toca subir el Gjeraviça, monte más alto de Kosovo. Salimos ascendiendo lentamente hacia el fondo del valle. Salvamos una desnivel de 500 m para llegar a un collado y pasar a Kosovo. Yo voy fatal, me cogen todas mis cosas para que pueda terminar el repechón. De ahí al lago Corazón, que tiene ese nombre por razones obvias. De ahí subimos a otro collado desde el que los demás atacarán el Gjieravica, cumbre mas alta de Kosovo Yo bajo a un lago a esperarles, no me la vida. Mientras bajo, me da la gran llorera  Una cosa es que no sea cumbrista, y otra no subir porque no puedes: hoy cada paso cuesta arriba que doy me pesa como un muerto. 

Cómo se llama el lago...

De allí, después de juntarnos, comer y sestear, accedemos a otro collado y de ahí una bajada infernal: casi vertical, pedregosa a ratos, de ladera muy pendiente y herbosa sin sendero marcado en otros momentos. En resumen, una mierda de bajada de mogollón de metros que nos lleva a Sylbices, otro valle de altura. En el alojamiento hay una gran familia, parte de ella ha venido de Francia a pasar el verano. La comunicación se hace más fácil. Perdemos un elemento del grupo. Jesús se tiene que volver a casa por un problema familiar.

Sylbices

5º día:  Sylbices- Bajram Curri. Me levanto pronto y me ofrecen ver como hacen el byrek, especie de empanada (de una verdura algo más fuerte que las espinacas o de queso) y con algo lácteo. Hay que ver la práctica que tiene la mujer para estirar la masa con un palo como de escoba, nada de rodillo. Pone hasta 5 capas de masa-farsa, en nuestro caso de esa especie de espinacas, y lo mete al horno, un horno de fuego bajo de los de antes, de leña. David le dice a la mujer que a Espe no le gusta la cebolla, y hace una pequeña con queso. Eso va a ser parte de nuestro picnic. Hoy toca hacer algo más de 16 km, y 1.000 m de desnivel, tanto en positivo como en negativo. Me decido a hacerlo porque mañana es día de descanso, cambiamos de zona y toca viajar. El primer repecho de unos 200 m de desnivel es tan vertical, que el señor de la casa nos acompaña porque controla mejor que David por dónde ir haciendo zetas (o la más parecido a eso que el terreno permite). Llegamos a casa de una de sus sobrinas, y nos ofrece té. Bendito descanso. Después, y siempre con la experiencia del señor, seguimos subiendo incansablemente. Bueno, eso los demás, yo casi muero otra vez. 

Luego, un buen rato de campas, prados y ladereo muy chulo hasta una canal que hay que superar, pero que se hace fácil, está muy bien trazado. Llegamos hasta los lleva a los pies de Maia Shkelzen, monte sagrado con la tumba de un señor (ver la foto) al que supone que suben hasta los niños. Yo no, me quedo esperándoles al lado de la tumba. Luego bajada larga por pista. Una vez más, David nos busca un transporte para quitarnos montón de kilómetros de pista, En el lugar donde cogemos el jeep, tomamos café y té. No nos quieren cobrar ni dejarles ninguna propina, la verdad es que no puede ser más hospitalaria esta gente. Ya en coche, pasamos por un bosque enorme de castaños fabulosos. Esquivamos unas cuantas tortugas que cruzan la carretera. Después de estos días durmiendo en casas de pastores, hoy toca un hotel en Bajram Curri, capital del municipio de Tropoje, lo más parecido a una ciudad que hemos visto hasta ahora.

Hace calor, mucho calor...

6º día:   Bajam Curri- Radomire. Hoy toca panzada de coche, vamos la zona de Dibër (Dibra), donde está el Korab, la montaña más alta de Albania. Pasamos a Kosovo Paramos primero en Gjakova, que tiene un bazar otomano bastante grande, y una mezquita bastante chula y después en Pizren, histórica ciudad que algunos tildan de la más bonita de Kosovo. No tengo para comparar mucho y deciros si es cierto o no. Pero es bastante monumental,. sí. Hace un calor insoportable, y el resto del viaje se hace pesado. Amelia sufre, pobre, en el monte es una caña, pero el calor no es lo suyo. Nos alojamos en Radomire, pequeño pueblo desde el que parte la ascensión al Korab.


7º día:   Subida al Korab. Había guardado las botas con intención de no volverlas a sacar. Pero el grupo me anima, y cedo. A pesar de los 1.500 m de desnivel. El argumento definitivo me lo da Mireia: se sube y se baja por el mismo sitio, me puedo parar y quedarme donde sea y esperarles. Y no es cuestión de ir de cortarrollos: el grupo me insiste, la voz de mi conciencia (o sea, Espe) expresa casi sin palabras su opinión, y a David le parece casi un reto personal conseguir que llegue a la cima. Así que a sacar las botas otra vez.

Si a las ovejas les vale... 😆😆

Y la verdad es que la subida no es tan dura. Es larga, pero se va haciendo como a escalones, en ningún momento se ve cómo será el siguiente tramo y eso hace que mi cabeza no se alborote en exceso. No ver lo que falta es la clave. Así que poco a poco, parando un rato después de cada repecho y estupendamente acompañada en la zaga por Espe y por Amelia, que van parloteando sin parar para tener mis pensamientos ocupados, conseguí coronar el techo de Albania. Como premio, un hotel en Peshkopi, capital de este condado.


8º día:   Vuelta a Tirana. Y se acaba esta aventura. Volvemos a Tirana, donde cenamos juntos y nos despedimos. Por el camino, vamos viendo un poco más de país. Yo voy tomando nota de todo, aquí se acaba mi aventura con Espe, pero comienzan otros 10 días de turismo con otras 3 amigas que vienen a acompañarme en la segunda parte del periplo. Lo ire´contando.

 

Aquí yo, a punto de morir el 4º día.
En el borrador que he ido escribiendo durante la travesía, puse que después de este viaje se han acabado los trekking para mí, que cuelgo las botas, excepto que vaya con algún club de jubilados no muy montañeros. Aunque ahora no lo veo tan drásticamente, sigo pensando que no estoy para ir con gente que esté mínimamente en forma. Espe dice que todo está en mi cabeza, que físicamente puedo con esto y con más. Tal vez lo difícil sea eso, admitir que me pasa algo y que no sé cómo darle la vuelta. Porque lo físico se entrena, pero ¿qué hago con la cabeza? No tengo claro que vaya a superar esto, sobre todo porque no sé exactamente qué es "esto". 

He dado con un grupo fantástico. A pesar de que todas estaban supercachas, de que podían haber llevado un ritmo mucho más rápido, sobre todo Espe, que no me ha abandonado ni un instante, han asumido mi ritmo como suyo, me han animado a que siga (más de un día me hubiera ido en el jeep con las maletas), se han repartido mi peso, y, sobre todo y básicamente, me han esperado: en cada cuesta arriba, en cada repechón, en cada collado, me han esperado. 

ESKERIK ASKO. GRACIAS. MIL GRACIAS. 


martes, 27 de julio de 2021

ALBANIA


Espe, visto que este año no hay Piris, ¿no haremos algún treking en algún sitio? Trasteando en internet, un treking por Albania se cruza en nuestro camino. No parece que Albania esté mal en términos de coronavirus. Así que Telma y Louise nos ponemos en marcha, y aquí estamos. Haremos un poco de turismo en Tirana, y unas buenas caminatas por los Alpes Dinaricos, al norte de Albania, frontera con Montenegro y Kosovo, y, cambiando de zona, intentaremos subir la montaña más alta de Albania. 

Total, que llegamos muy tarde a Tirana. El vuelo aterrizó a su hora, las 20:40. Pero había que esperar a las maletas. Y como nos mosqueamos con un mensaje raro que nos decía el cajero en el que intentamos sacar dinero mientras esperábamos por ellas, también tuvimos que hacer cola para cambiar dinero. Más demora para pillar el taxi: o el taxista no nos entendía, o no sabía dónde estaba el hotel o algo, porque no hacía más que hablar con los otros taxistas y, nos dio la impresión, preguntarles cosas. Finalmente por 20€ o 2500 leks, tarifa fija, llegamos al hotel. Sanas y salvas, que es mucho decir visto cómo conducen es este país.

El hotel está muy cerca del mercado, así que a esa zona nos dirigió el recepcionista para que pudiéramos cenar algo. Y así comenzamos nuestro periplo albanés.


lunes, 19 de julio de 2021

PIRINEOS 2020-VUELTA AL ANETO

Hace poco me dijo un amigo: Idoia,aspaldi ez duzu ezer ez idatzi blogean. Tenía razón, hace tiempo que no escribo nada. Entre que no he viajado ni hecho ninguna escapada reseñable durante este año de merde, y que he estado perezosa y muy atareada planificando la obra de mi casa, no he tenido la cabeza ni la motivación para escribir.  Entré en el blog, y encontré el borrador de la travesía de Pirineos del año pasado. Realmente, he tenido el blog muy abandonado, tan abandonado que lo que escribí pensando en publicarlo rápidamente se ha quedado en el limbo. A fecha de hoy, ya sabemos que este año no va a haber travesía, así que sirva esta minientrada de homenaje al equipo organizador. Eskerrik asko Paco, Anna, María, Ferrán. Esperemos que el 2022 nos vuelva a reunir por los montes.

Al fondo, el Aneto

"Con mucha incertidumbre, pero al final Paco consiguió que nuestra tradicional travesía veraniega por Pirineos se hiciera realidad. 
Todavía 3 días antes nos anularon un refugio situado en la vertiente francesa (no admitimos españoles). Cabrones.
La ruta fue la vuelta al Aneto, ruta pensada en homenaje a Agus Castells (hermano de Concha, compañero de aventuras de Paco, marido de Rakel).
Fue una ruta variada, en la que fuimos pasando por los distintos Pirineos que conocemos: prados, rocas, abetos, zonas más amables, otras más agrestes. Incluyó un percance el primer día: Bego Bidarte tuvo una caída tonta, y se rompió el húmero. Tuvo que retirarse.
La organización impecable, como siempre. Esperemos retomar la travesía el próximo año."

Y como me apetecía hacer algo parecido, he hecho plan para un treking por Albania, entrando un poco en Kosovo y Montenegro. Siguientes noticias desde allí. Telma y Louise cabagan de nuevo.



lunes, 17 de agosto de 2020

LA NUEVA ANORMALIDAD

Ibon de Anayet con el Middi al fondo.
Esta entrada tenía que haberse titulado "Reflexiones desde la calle". Era lo que tenia pensado. Pero he estado una temporada cortada de mí misma,, expresión que usa Espe cuando no te comportas o no estás como habitualmente.  (Me) han pasado muchas cosas y he estado de bajón total. Eso que has dado en llamar la nueva normalidad me ha afectado más de lo que yo pensaba, me ha costado mucho adaptarme. De hecho creo que no lo he hecho aún. Me he resignado, que no es lo mismo. Desde luego, me niego a llamar normalidad a esto que estamos viviendo.

Murió Natalia. Después de 60 días en la UCI, después de varias veces de "de esta sale, va mejor", alguna de las cuales ya os las he contado, llegó la peor de las noticias. Hubo que encargarse de eso, hacerse cargo de sus cosas, de guardar las que su hija quiere conservar.

El tema de quedar con las amistades, de tomar algo se ha vuelto un despropósito. Para mí, salir es ese momento de estar con la gente, de socializar, de desconectar. Peregrinar en busca de la terraza perdida, beber en la calle con miedo a que nos disuelvan... la sensación no me gusta nada y estoy saliendo poco.


Quise refugiarme en el txoko. Tampoco. Durante los primeros días del desconfinamiento, algunos días cometí lo que a mí me pareció un pequeño pecadillo: a última hora fuimos 3 o 4 amigos a tomar algo, por eso de huir del mal rollo de deambular en busca de alguna terraza o hacerlo después del toque de queda. Pero a lo que se ve no debía ser tan pequeño el pecadillo, hubo a quien le pareció mal y no quise repetir. Más tarde, el protocolo establecido para su uso me pareció tan marciano que esperé a la desescalada para ver si entonces recuperaba parte de lo que yo considero vida normal. Llegó el verano, nos hemos desperdigado, no nos podemos juntar más de 10... no he usado el txoko desde principios de marzo.

Ese repecho del fondo tuvo la culpa...

Después vino vaciar la casa de mi madre. Se la queda una de mis hermanas, eso hace ilusión, pero vaciarla ha sido un trabajo ímprobo. La de cosas que caben en una casa grande, sobre todo si eres una persna a la que le gustan los objetos y los recuerdos. Y no eres de tirar. Agotador, física y mentalmente. Así que a veces, me iba derechita a mi casa, sin ganas de quedar con nadie.

Y, para colmo, fui un fin de semana a Pirineos, supercontenta, allí sí iba a poder hacer vida normal, por lo menos mientras caminaba por el monte, y volví con una depresión total de lo mal que me encontré físicamente. Nunca, ni en mis primeros años de travesía con la BBK me he sentido tan floja. Y eso que fueron una jornadas superchulas, las fotos que acompañan a esta entrada dan buena fe de ello.




He tardado más de 3 meses en que me apetezca volver a escribir. Creo que he vuelto en mí. He estado otra vez en Piris, la semana de travesía de siempre. Y aunque he sufrido, me he ido encontrando mejor de día en día. Y he estado una semana en Conil con parte de la familia, muy relajante y terapéutico. Pero eso ya os lo contaré en sucesivas entradas.




lunes, 4 de mayo de 2020

REFLEXIONES DESDE MI SOFÁ

Pasé las vacaciones de Semana Santa encerrada en casa. Y algún día más, porque cuando decretaron el cierre de todos los centros de trabajo no esenciales no tuve manera de convencer a mi director  de que nosotros no entrábamos en esa categoría y que podíamos seguir acudiendo al centro. Tampoco insistí mucho, probablemente a los agentes de la autoridad que nos hubieran parado por el camino tampoco les hubiera convencido. Y además nos podríamos haber ganado una multa por insolentes. ¡Cuándo y dónde se ha visto que la educación sea un servicio esencial!

He intentado ser formal y seguir las recomendaciones. Nada de salir todos los días con la excusa de cualquier recado. Así, el planazo ha sido quedar con Espe los sábados para encontrarnos en el mercado y hacer las compras juntas, siempre con la incertidumbre de que a ella alguna autoridad competente le interceptara y no le dejara llegar al mercado. Porque esa es otra de las nuevas variables. La inseguridad que han creado y lo fácilmente que hemos interiorizado que nos puedan impedir hacer hasta las cosas más simples, como es elegir dónde compra una en un radio razonable de acción. Se empieza a acuñar el término nueva normalidad. Suena fatal y da miedo, porque se está cociendo el caldo de cultivo para futuras limitaciones y restricciones, en nombre de la seguridad, y las aceptaremos convencidos de que es por un bien común. No sé, no lo veo claro.

La redes sociales han seguido en su línea. He aprendido que hay unas cosas (¿personas?) que se llaman bots y trols, que por lo visto son los responsables de la mayoría de los tuits que esparcen ignorancia y odio casi a partes iguales. Pero algo bueno he sacado de ellas. No veo la TVE (a excepción de Cachitos de...), pero gracias a los hermanos Errazkin he conocido al periodista Carlos del Amor y los dos minutos con los que cierra el telediario (no se cuál de las ediciones ni si es de la 1 o de la 2) y que yo veo en Twitter cuando ellos le dan Me gusta. Pura poesía del confinamiento pertinentemente acompañada de la mejor música.

Hablando de televisión. Lo de la tele también ha sido terrible. Me imagino ser una viejita, que sólo tiene la tele convencional y que no tiene muchas más cosas que hacer que estar sentada frente a ella, escuchando todo el rato hablando sobre el monotema, y de que no nos preocupemos, que mayormente se mueren las personas de avanzada edad. Y eso contando con que la cadena que vean les de una información entendible y veraz. Porque la mayoría, a fuerza de llenar horas y horas hablando de ello, llegan a extremos insospechados de desinformación. Y mejor no analizar el nivel de las personas que ejercen de tertulianas. Vamos, la casa de la guasa.

Luego estaban (siguen estando, pero han cambiado el formato) las ruedas de prensa. Y el lenguaje que han empezando a usar. Hubiera o no hubiera señoros con mogollón de medallas, que a ellos se les presupone ese lenguaje, poco a poco ha calado el uso de un lenguaje bélico en todos los sectores: desde el heroicismo de los sanitarios, los símiles que usan, la apelación a la lucha, los diferentes eslóganes que se han dio lanzando (juntos venceremos, ganaremos esta batalla, hay que luchar fuerte..). Si te enfermas es que no has cumplido bien la misión, y los pobres que se mueren que se jodan por no haber luchado lo suficiente.

He intentado tener una rutina: higiene personal y doméstica, ejercicio, no estar todo el día en pijama. A ratos me ha parecido que iba por el buen camino, pero siendo sincera creo que no lo he conseguido. Sigo intentando no pasar el día en pijama los días que no voy al trabajo, no he conseguido hacer ejercicio regularmente, y ya he desistido de eso que llaman ser una buena ama de casa.

Y como esto parece que va para largo, y no tenemos ni idea de cómo será esa nueva normalidad, lo tendré que seguir intentando, sobre todo el tema doméstico. Tendré que esperar a Natalia y parece que va para largo. Ha pasado casi un mes desde la última entrada. Comentaba entonces que parecía que iba bien. Sigue en la UCI. Ha tenido graves retrocesos en su evolución, casi no la ha contado y todavía no queremos echar las campanas al vuelo porque no ha salido de peligro. Pero seguimos teniendo motivos para la esperanza.

Ya estamos en fase 0. Aunque con restricciones, se puede salir. La próxima reflexión será desde las calles. Espero veros ahí.