martes, 21 de abril de 2015

¡Y ÚLTIMA ENTRADA!

Recibí esto al poco de llegar
Y se acaba el viaje. Y aquí estoy yo, triste en parte, porque me ha gustado esto de viajar así. Quién lo iba a decir de mí, que si puedo (¿debería decir podía?) no voy sola ni a comprar bragas; yo, que cuando anduve con muletas me aburrí a más no poder yendo desde Unamuno al Gatz, no veía el momento de llegar de lo que me aburrí por el camino; yo, en definitiva, que a pesar de vivir sola lo de la (buena) compañía me parece fundamental, y que estar rodeada de mis amigos me parece lo más, aquí he estado, encantada, echándoos de menos, por supuesto, pero sin que vuestra ausencia me pesara.





Y me he hecho esto el último día,
por si acaso con pantalones, je je..
Y por otra parte, ahora, a medida que se ha ido acercando el final, las ganas de estar en casa han ido creciendo, haciéndose fuertes: ganas de veros, de abrazaros, de que me achuchéis... ¡Amatxu, para cuando leas esto ya casi estoy! Porque a pesar de todo lo que he dicho, a pesar de que no he estado mal, a pesar de que podría seguir así una buena temporada, viajar en compañía siempre es más entretenido, más divertido, más enriquecedor. Las cosas buenas compartidas siempre son mejores, dónde va a parar,

Me voy con unas cuantas penas:
No haber estado en Christchurch cuando fue el Festival de Hakas, esa danza de guerra tribal que han popularizado los All Black, pero que tiene más variedades.

No haber visto la cruz del sur, o no haber sido consciente de ello, ni el eclipse de luna, ni, por supuesto, la aurora boreal, que, tiene cojones la cosa, me enteré por El País.

No haber estado en Coromandel y Bay of Plenty en pleno verano, cuando los puhutukawas, unos pedazo de árboles,  están en flor; debe de ser un estallido de rojo impresionante.

Que en este país no hagan pegatas de animales para los coches, tienen ese filón sin explotar como souvenir, con la cantidad de animales que tienen hubiera podido aumentar mi zoo hasta forrar el coche entero.

No haber tenido un nivel de inglés mejor para haber hablado con más gente, sobre todo con la familia con la que conviví en Te Kuiti, que se portaron estupendamente y no pude corresponder. Además, eran maoríes, y me hubieran podido aportar otra visión del país.

No haber apredido algo más de maorí: que sepáis que lo pronuncio de miedo (que me lo han dicho, pero no hay truco, también tiene sólo 5 vocales), pero tienen 3 palabras para decir adios (si te vas, si te quedas, o si te vas y el que se queda está sentado, o a lo mejor era que el quen está sentado eres tú y se va otro, no me quedó claro), otras 3, por lo menos, para decir hola (si es a una persona, a dos o a más)... Así, imposible.

Koru, origen del principal símbolo maorí
No haber visto esas extensiones de bosques de hayas y otros árboles autóctonos que he atravesado vestidos de otoño. Aunque una cosa os voy a decir: creo que en lo único, naturalísticamente hablando, en lo que podemos hacerles la competencia a estos kiwis es con nuestros bosques de hayas. Cómo se filtra la luz, la sombra que dan, el frescor que guardan, el colorido en otoño... Aunque sólo sea porque las hojas son más grandes, no lo sé, pero creo que en eso  impresionaríamos a unos kiwis de viaje por allí.


See you in Bilbo! If not sooner, on saturday, april the 25th, in the txoko. Or at the txoko? A la mierda! Tres meses aquí y sigo fallando en lo básico. Ese estudio que decía que los bilingües tenemos más facilidad para aprender un tercer idioma que venga y que me estudie a mí, porque conmigo no se cumple ni de coña. He debido depadecer alguna desconexión neuronal irremediable. Sobreviviré a ello.

Resumiendo, que el y la que quiera tiene una cita el sábado 25 por la noche en el txoko. BANOA!!!

lunes, 20 de abril de 2015

ÚLTIMA PARADA: WELLINGTON AGAIN

En Wellington de nuevo. Ahora mismo me parece mejor plan haber ido a Auckland y haberle dado una oportunidad de conocerla más, pero cuando tuve que organizarme y decidir estaba hasta la peineta de conducir y de hacer y deshacer maleta, así que decidí parar 4 días en Wellington, en lugar de buscar un coche de esos gratis (que para ir de aquí a Auckland hay un montón) y hacer unos 700 km. Aunque ahora que lo escribo, igual era mucho trajín y está bien pensado. En fin, ya no tiene remedio.

No he estado mal. He vuelto a pillar fin de semana, y la ciudad está ajetreada: aquí se acababan este domingo las vacaciones escolares, había mucha familia paseando, ofertas en las tiendas y gentes por doquier.


Así que me he dedicado a pasear, a los museos y galerías y al mundo mercadillo. El sábado, mercadillo al uso. El domingo hay tres, todos de comida. Uno, de frutas y verduras, agricultores locales. Mucha gente comprando y buen producto. Por cierto, ya aparecen los kiwis autóctonos (debería decir kiwifruit, aquí kiwis son pájaros o personas) a un precio asequible.


Otro, de productos alimenticios en general: frutas y veduras; salmón y otro pez que no sé qué es ahumados, que no los he probado, no puedo comparar con los de Fernando; algún pez fresco, aquí casi siempre fileteado, es raro encontrar peces enteros; una charcutería, se me olvidó cometaros que aquí el bacon es super caro, más que el lomo o las chuletas de cerdo, me ha llamado la atención; miel, pan... y mogollón de puestos de comidas varias, que por supuesto la gente come todo el rato, ya había gente comiendo, lo mismo da que sean noodles, churros (que los hay), sushi, hamburguesas o perritos calientes, a las 10 de la mañana, Será que no desayunan en casa. Y si no, ahora entiendo porqué hay tanta gordura. La pena es que yo sí he desayunado, y bien.

Fijarse en los tipos de queso, ¡y en los precios!
El tercero, de comida cocinada o productos elaborados de nivel: patés, quesos, tortillas de algo que parecían angulas pero que eran peces minúsculos y no me he resistido a probarlos, samosas de varios tipos, pasteles de todo tipo y color, zumos...

La anterior vez nos coincidió con el Waitangi Day, esta vez con el centenario de algo de la Primera Gerra Mundial (ANZAC Day), algo de una fuerzas conjuntas australianoneozelandesas, no sé qué se les perdió a esta gente por allí, supongo que su alteza llamaría a filas, pero no veáis qué sentimento le ponen. Por todos lados hay rederencias a ello. Fallaron en el sitio de desembarcar y los masacraron, a lo que se ve. El próximo fin de semana toca desfile militar. Menos mal, he librado.


domingo, 19 de abril de 2015

NAPIER y HASTINGS


Napier y Hastings quedaron devastadas por un terremoto en 1931. Para que os hagáis una idea, Napier aumentó 40 km2 su extensión, y su antiguo puerto es hoy el aeropuerto. Y a pesar de ello, entre las dos ciudades "sólo" murieron 258 personas.


Los arquitectos que trabajaron en su reconstrucción estaban aferrados al ya decadente estilo art decó, pero a las autoridades les vino bien porque era más barato que otros estilos, más seguro al carecer de balcones y otros elementos poco estables durante futuros terremotos, y a la gente le pareció que le daba un toque de modernidad. Por una vez, todos contentos.


Así que hoy la arquitectura es su principal reclamo, más en Napier que en Hastings.  Cito textual de la guía: "Napier es uno de los ejemplos arquitectónicos art decó más uniformes del planeta". Ahí es nada. Eso sí, como no te guste el estilo, te pueden dar colvulsiones, aunque, a mi entender, las famosas tejavanas rompen bastante la uniformidad.


A mí, que de arquitectura entiendo poco y tenía otra idea más recargada de lo que es el art decó, no me ha impresionado. Me he instalado en Napier un par de días, y he ido hasta Hastings. Casi me ha llamado más la atención esta última, empezando por sus farolas. Además, tiene un museo de arte contemporáneo pequeño pero muy bien preparado. Cualquiera de las dos para eso, para un par de días. Llegando en temporada adecuada, se puede ir hasta el cabo Kidnappers a ver albatros, pero ir hasta allí y hacer una ruta de 9 km ida para siempre ha sido tontería, hasta para mí que no tengo otra cosa que hacer en todo el día. Y la temporada de albatros ha tocado a su fin; han emigrado ya, casi como yo enseguida.


sábado, 18 de abril de 2015

LA CARESTÍA DE LA VIDA (Y NUNCA MEJOR DICHO)

Mural en New Plymouth

Voy a detallaros algunos precios de cosas cotidianas o que se usan mucho en este país, para que os hagáis una idea de lo caro que es esto. Además, he visto que gente de muy diversa procedencia me lee (blogger me chiva los países desde donde acceden y la cantidad de visitas que he tenido), así que por si alguien, alguna vez, utiliza este blog para preparar un viaje a Nueva Zelanda tiene para hacerse una idea. Para pasar a euros, calcular dos tercios de la cantidad, redondeando al alza.

Ferry: $55
Alquiler coche: cogiendo un modelo viejo, que no anda cuwsta arriba, que son los más baratos, mínimo $22, dependiendo de la cantidad de días que lo cojas y la temporada. Yo a eso le he sumado $15 para tener seguro a todo riesgo.
Gasolina: porque, a los que se ve, aquí no hay coches diesel, $1,6-$2; esto no sé si es más barato, no tengo ni idea de a cómo está allí ahora
Hostel: entre $24 y $35, en habitación compartida, a veces de litera, otras de camas. Normalmente tienen café, té y azúcar a disposición, y en dos ocasiones estaba incluído el desayuno. De ahí para arriba, hasta alcanzar límites insospechados.
Refugios: los de las Great Walk, entre $32 y $54. El resto, los que no son privados y dependen del DOC, $15.
Water taxi: entre $40 y $70, depende de la zona y de si es ida y vuelta.
Crucero por el Mildford Sound: a partir de $55. Nosotras hicimos el más típico y fueron $85.
Museos: muchos gratis (piden donativo), sino entre $5-$15
Comer y beber fuera: un café o té, $3,5-$6; una birra de medio litro, $8-$12, y lo mismo un vaso de vino; un plato cualquiera, sentada en un restaurante, de $20 para arriba, difícil encontrar una pizza o un fish&chips por menos de eso, que suele ser lo más barato. Comida basura de takeaway, la hay más barata, y en el mundo mercadillo hasta cosas decentes a buen precio, para comer de pieo en un jaedín.
La cesta de la compra: un litro de leche, $2,5-4; media docena de huevos: $2,5-$5, dependiendo de si son, o no, de gallinita feliz u orgánicos; yogur de litro, $ 4,5-5,5; champiñones, el kilo, $12-13, esto sí que es una pasada; kiwis, que para mi pasmo son italianos, porque no debe ser temporada (¿A que allí hay kiwis neozelandeses? El mundo se ha vuelto loco), el kilo, $6-7; y así podría seguir hasta aburriros. Lo que sí es barato son la piña, que puedes comprar una por unos $3, y los mejillones, que fluctúan entre $3-$6 el kilo. Enooormes, los grandes de allí aquí serían pequeños. Pero están buenísimos.

Whakatane
Así que si alguien está pensando en venirse para aquí, que empiece a ahorrar. Porque a poco que quiera hacer una excursión organizada, o una salida con guía, la cosa se multiplica hasta el infinito.


Pero merece la pena, os lo aseguro.  Como me dijo el hombre del camping de Te Kuiti, venir a Nueva Zelanda es hacer muchos viajes en uno: tienen las suaves y verdes colinas de Escocia, los bosques de Canadá, las montañas de Suiza, los lagos de Sudamérica, los fiordos de Noruega y las playas de California. A eso Eva y yo le añadimos en su día los pueblos de yanquilandia, los de aquí nos recuerdan a lo que hemos visto en el cine, ninguna hemos estado allí. Y aquel hombre no exagaraba nada, no me extraña que estén muy orgullosos de su país.

Restos de un asentamiento maorí


jueves, 16 de abril de 2015

BAY OF PLENTY

Whakatane
Bay of Plenty pasa por ser un paraíso playero aunque en mi opinión no es comparable con la Península de Coromandel. Aquí la arena no es tan fina, ni las playas tan salvajes. Pero es una de las regiones más soleadas del país, y eso marca mucho a la hora de elegir destino de veraneo.

Playa de Ohope

Vertigraph
Yo he elegido como campo base Whakatane, algo menos explotada turísticamente que otras poblaciones de la bahía. Está situada frente a unas marismas, y tiene un buen paseo costero.
Me ha dado pena no haber ido a un pueblo que se llama Maketu, habría queninvestigar la etimología del lugar, je je...
El tiempo no me ha acompañado, así que no os puedo hacer un análisis exhaustivo de las diferentes playas y su calidad de baño. Pero me he paseado por algunas, y realmente merecen la pena.
He aprendido lo que es un vertigraph: un mural hecho a trozos en las partes verticales de losmpeldaños de unas escaleras. Estas subían a un mirador. Según el cartel, el primero del mundo. A lo mejor el único, quién sabe....

Y ahora una de historia (¿leyenda?) maorí: el nombre de Whakatane proviene de una expresión que usó Wairaka, la hija del guerrero Toroa, cuando se saltó el tabú de que las mujeres no podían gobernar las wakas (barcas) y salvó a unas mujeres. Toroa y su familia llegaron  a la zona. Cuando los hombres saltaron de la barca para saludar a los líderes locales, la marea cambió y se llevó la barca con las mujeres. Ahí es donde Waiaraka se hizo con el timón y devolvió la barca a puerto. Si ya digo yo, que las normas, muchas, están para saltárselas... Y en el caso de las mujeres visto está que el tema es universal.

Estatua de Wairaka