"Idoia, ¿ya vas a poder volar mañana?" Esta es Espe desde primera hora de la mañana del domingo. Por si no estaba suficientemente nerviosa. No sé si lo recordáis, pero el fin de semana previo al lunes de mi temprano vuelo (6:45 de la mañana) estuvimos en avisos amarillo y/o naranja por viento. Todo el día pendiente del parte meteorológico. Al final, me dio un sabio consejo: mira a ver si el último vuelo de Madrid aterriza, y en ese caso no habrá problemas; si no, cógete un bus a Barajas por la noche. Perfecto. Espero. Y a eso de las 9 de la noche recibo un SMS de Iberia diciendo que el vuelo ha sido cancelado. Y a coger a toda ostia el bus, que habría mogollón de gente en la misma situación. Y con un poco de problemas técnicos y la ayuda de Espe, billete conseguido. ¡¡Salvada!!
lunes, 3 de febrero de 2025
VIAJE Y PRIMERAS IMPRESIONES
jueves, 30 de enero de 2025
¡¡OTRO SABÁTICO!!
Pues sí. Parece mentira, pero ya han pasado 10 años desde el anterior. Y tenía claro que iba a volver a hacerlo para celebrar los 60, la fecha lo merece. La fecha, no; yo, más bien.
Así que a 30 de junio abandoné todas mis obligaciones, y desde entonces me he dedicado en cuerpo y alma a algo que he descubierto se me da bastante bien. No hacer nada, más que planificar escapadas y llevarlas a cabo.
En julio, la acostumbrada travesía por Pirineos. Agosto con calma, que no había que apurar, aunque una visita a Asturias cayó, que hacía tiempo que quería ir a ver una central hidroeléctrica en Grandas de Salime, que sólo la abren al público los jueves y no es tan fácil ir.
El 1 de septiembre lo celebré subiendo al Middi d'Ossau, monte que siempre me ha gustado, y al que le tenía tantas ganas que hasta me lo tatué.
Siguiente escapada a Estocolmo. Con Bego, mi hermana, recién jubilada, que tuvo a bien apuntarse al plan. Cinco estupendos días en los que nos hizo un tiempo espléndido para que pudiéramos patearnos la ciudad y disfrutar de sus innumerables parques. Hasta nos bañamos. En dos sitios distintos. No sé si computa como Báltico, pero Bego y yo opinamos que sí.
Lo siguiente, Sarajevo. Con Espe y Mar. Esta última llevaba tiempo esperando a mi año sabático para hacer ese plan. Estuvo fenomenal, y mejor aún gracias a las propuestas de Rut.
Uno de los top del año fue un safari a Tanzania con todos mis sobrinos. Este hubiera merecido una entrada aparte, aunque hubiera escrito poco, sólo hubiera puesto fotos. La experiencia fue una pasada: el safari en sí, y la convivencia con mis sobrinos.
Y digo uno de los top, porque ahora estoy en Chile. He cruzado el charco para 3 meses. Chile y Perú. A Chile he venido sola, motivo por el cual me he animado a rescatar este bog que quedó abandonado a mitad del viaje a Albania del 2021. Cuando no viajas sola es lo que tiene, que encontrar momentos para escribir no es tan fácil. Perú lo haré con amigas, que se vienen para acá en marzo, espero encontrar momentos para escribir cuando esté con ellas. Escribo esto en la Isla de Pascua, a donde he venido el mismo día que cumplo 60. Regalazo que me he hecho.
Pero no adelantemos acontecimientos. Habrá siguientes entradas.
domingo, 17 de octubre de 2021
RECORRIENDO EL PAÍS I: BERAT Y LA COSTA JÓNICA
| Berat, la ciudad de las ventanas. |
Madrugamos un montón para ir al aeropuerto con Espe, y coger allí un coche para seguir con la parte turística del viaje, ya sin ella. El plan era viajar hasta Gjrokastra, ciudad situada bastante al sur, y aprovechar el viaje para hacer diversas paradas.Llegamos a Berat a media mañana. Berat es una localidad otomana con mucho encanto, muy diferente de lo que había visto hasta ahora. Está emplazada en un meandro del río Osum, en un paraje incomparable, y está muy bien conservada. Es Patrimonio Mundial de la Unesco, y no me extraña. En la foto se aprecia claramente el motivo por lo que le llaman la ciudad de las mil ventanas. La uniformidad de las fachadas le confiere un encanto especial. Callejeamos un poco y subimos al castillo/ciudadela, situado, lógicamente, en la parte alta de la ciudad. Además de un laberinto de callejuelas, allí se pueden encontrar diferentes iglesias y mezquitas. Una de esas iglesias, la de la Dormición de la Virgen, acoge el Museo Onufri, dedicado a un destacado pintor de iconos. Tanto la iglesia, con un espléndido iconostasio, como el Museo, son de obligada visita. Vimos unos iconos bizantinos espectaculares.
Después de un piscolabis, nos pusimos otra vez en marcha. Hay una manera más directa de llegar hasta Gjrokastra, de unas 3 horas para hacer unos 160 km, pero elegimos el camino de la costa Jónica porque no íbamos a volver a pasar por allí y por si caía un baño. Eran el doble de kilómetros, pero no pensamos que iba a ser para tanto. Craso error. Domingo de agosto. No calculamos bien lo que eso significa en Albania, donde no hay circunvalaciones, ni nada que haga el viaje algo más llevadero. Las localidades que pasamos eran todas un horror turístico, no pudimos aparcar en ningún sitio para darnos un baño, y tardamos más de 6 horas en llegar a destino. Una pesadilla de viaje, vamos.
La carretera es muy sinuosa, y hay que pasar un puerto de montaña, además de atravesar un montón de poblaciones de costa que, como ya he comentado, no tienen circunvalación. En la foto, la costa Jónica desde el puerto del Monte Çika, a 2045 m. Creo que esta zona merece una visita detenida, en otra época del año y con más tiempo para ir parando a dormir en las diferentes localidades del camino, que aunque tienen 0 encanto, permiten disfrutar de la costa, que tiene pinta de merecer mucho la pena.
Total, que llegamos a Gjrokastra de noche, en mi caso agotada de la conducción, las demás antzeko parecido. Menos mal que gracias a GoogleMaps, y a un albanés amable que nos vio un poco perdidas por el pueblo y se acercó a ayudarnos, conseguimos encontrar la casa con bastante acierto.
Vaya aquí un consejo para cualquiera que vaya a viajar en coche por Albania. Si le preguntáis a GoogleMaps cuánto se tarda para ir de un sitio a otro, calculad por lo menos la mitad más.
domingo, 12 de septiembre de 2021
TIRANA
He tenido mucho tiempo para explorar Tirana. Un día entero antes de ir hacia las montañas, con Espe, y dos más después, junto con las demás. Tiempo de sobra, Tirana no da para mucho. Lo que viene en las guías se ve prácticamente en un día, dos a lo sumo si entras en más de un museo. Pero ha estado bien, nos ha dado para callejear por zonas no turísticas y hacer un primer estudio sociológico del paisanaje.
| Pazar i Ri: el bazar |
Tirana es una ciudad caótica. Urbanísticamente y circulatoriamente hablando. No hay manera de hacer una foto a ninguno de sus monumentos sin que te salga una obra, un grúa... Da igual por qué barrio te muevas o a dónde vayas. En todos los lados hay edificios en construcción. Y todo lo que construyen levanta más de 20 pisos. Es difícil entender quién va a comprar todo eso que construyen. Según los datos oficiales, el salario medio en Albania es de 300 €. Eso no da para comprar vivienda, digo yo.
martes, 17 de agosto de 2021
CAMINANDO POR LAS MONTAÑAS BALCÁNICAS
En el grupo somos 6, de diferentes orígenes. Hemos contratado el trekking con diferentes agencias, pero en Albania es David, un abulense que lleva 8 años en Albania el que se va a hacer cargo de nosotros. Tiene allí una agencia, Viajes Iliria, que ofrece diferentes packs para conocer el país. En nuestro caso, va a ser un trekking por el norte, tocando también Montenegro y Kosovo, y subiendo los montes más altos de Kosovo y el de Albania. El conocimiento que tiene David de la montaña, del país y de sus gentes le dan un enorme plus al viaje. Con él, hemos podido convivir con gentes y tener vivencias a las que de otra manera no hubiéramos tenido acceso.
Nos juntamos con el grupo en Tirana y emprendemos el viaje a Theth, el pueblo de montaña más famoso de Albania,. Montón de horas de viaje, 5:30 horas para apenas 200 kilómetros. La carretera es infernal: atascos primero, sinuoso puerto de montaña después, que al bajar pierde el asfalto. Nos fijamos que en las zonas rurales apenas hay casas viejas, tradicionales. David nos explica que sale más barato hacerse una casa nueva que rehabilitar las antiguas. Supongo que algún día se arrepentirán.En Theth nos alojamos en un agroturimo, Logu i Harushave, más que recomendable. Por la tarde damos un paseo por la zona, y vamos hasta unas cascadas. Hay que empezar a calentar para los días que nos esperan por delante.
1º dia: Theth-Valbona. Unos 11 kms, Unos 1.150 m. de desnivel positivo, unos 800 m. de desnivel negativo, datos de mi Wikiloc, que no serán del todo fiables. La ruta está perfectamente señalizada, es una de las rutas más populares de Albania. Comenzamos con una primera subida potente. Menos mal que hay mucha sombra, caminamos por un frondoso y extensísimo hayedo. Encontramos una bar antes del collado final, el collado de Valbona. La bajada es muy pronunciada, pedregosa. La mayoría de la gente hace la ruta en el otro sentido y encontramos a mucha gente subiendo. Paramos a comer en otro bar, estas rutas están muy bien abastecidas. Por un momento, Espe se convierte en pitonisa y lee los posos del café turco con bastante aplomo y seguridad. ¡Y hasta parece que acierta! La ruta acaba en un río con un cauce pedregoso por el que es muy incómodo caminar. Como nuestras maletas hoy han bajado en caballo y éstos no pasan de un punto, la aldea de Rrogam, nos evitamos ese tramo final y nos vamos en el mismo jeep que David ha contratado para llevar los petates. La verdad que son uno kilómetros finales que nada aportan a la ruta. Un alivio, porque siento que voy floja. Espero ir remontando a lo largo de los días.
3º dia Çerem-Doberdoll. Hoy el Wikiloc marca 17 km, 1.200 m. de desnivel positivo, unos 600 m. de desnivel negativo. Sigo fatal, es el tercer día, debería haber mejorado físicamente pero yo no lo siento así. Una diarrea no ayuda mucho, hay que decirlo todo. La primera subida pasa por prados floridos, algunos bares. Hay mucho sube baja, mucha ladera herbosa. Seguimos cerca de la frontera con Montenegro. La ruta ya no está tan bien señalizada, es uno de los parajes menos transitados del país. Está lleno de arándanos, nos cruzamos con unas mujeres que están mirando cuándo van a poder recogerlos, van pasando por las diferentes laderas para saber cuándo estarán en su punto. Nos invitan a ir con ellas para probarlos. Ya de bajada, pasamos la aldea de Balquin, otro asentamiento veraniego de pastores. Llegamos al valle de Doberdoll, Este valle es superchulo, es un asentamiento en altura de pastores seminómadas, aunque parece que va camino de ser un punto importante de aojamientos para los que hacen la ruta, porque hay hasta un camping. Estamos a 1800 m.. Acaban de terminar el edificio en el que nos alojamos, y están haciendo alguno más. En 5 años esto ya no será lo mismo.
| Doberdoll, nuestra habitación está en la chabola de las 3 puertas. |
4º dia: Doberdol-Sylbices. Hoy son unos 15 km, 900 m. de desnivel positivo, unos 1.000 m. de desnivel negativo. Eso yo, los demás hacen algo más, porque hoy toca subir el Gjeraviça, monte más alto de Kosovo. Salimos ascendiendo lentamente hacia el fondo del valle. Salvamos una desnivel de 500 m para llegar a un collado y pasar a Kosovo. Yo voy fatal, me cogen todas mis cosas para que pueda terminar el repechón. De ahí al lago Corazón, que tiene ese nombre por razones obvias. De ahí subimos a otro collado desde el que los demás atacarán el Gjieravica, cumbre mas alta de Kosovo Yo bajo a un lago a esperarles, no me la vida. Mientras bajo, me da la gran llorera Una cosa es que no sea cumbrista, y otra no subir porque no puedes: hoy cada paso cuesta arriba que doy me pesa como un muerto.
| Cómo se llama el lago... |
De allí, después de juntarnos, comer y sestear, accedemos a otro collado y de ahí una bajada infernal: casi vertical, pedregosa a ratos, de ladera muy pendiente y herbosa sin sendero marcado en otros momentos. En resumen, una mierda de bajada de mogollón de metros que nos lleva a Sylbices, otro valle de altura. En el alojamiento hay una gran familia, parte de ella ha venido de Francia a pasar el verano. La comunicación se hace más fácil. Perdemos un elemento del grupo. Jesús se tiene que volver a casa por un problema familiar.
| Sylbices |
5º día: Sylbices- Bajram Curri. Me levanto pronto y me ofrecen ver como hacen el byrek, especie de empanada (de una verdura algo más fuerte que las espinacas o de queso) y con algo lácteo. Hay que ver la práctica que tiene la mujer para estirar la masa con un palo como de escoba, nada de rodillo. Pone hasta 5 capas de masa-farsa, en nuestro caso de esa especie de espinacas, y lo mete al horno, un horno de fuego bajo de los de antes, de leña. David le dice a la mujer que a Espe no le gusta la cebolla, y hace una pequeña con queso. Eso va a ser parte de nuestro picnic. Hoy toca hacer algo más de 16 km, y 1.000 m de desnivel, tanto en positivo como en negativo. Me decido a hacerlo porque mañana es día de descanso, cambiamos de zona y toca viajar. El primer repecho de unos 200 m de desnivel es tan vertical, que el señor de la casa nos acompaña porque controla mejor que David por dónde ir haciendo zetas (o la más parecido a eso que el terreno permite). Llegamos a casa de una de sus sobrinas, y nos ofrece té. Bendito descanso. Después, y siempre con la experiencia del señor, seguimos subiendo incansablemente. Bueno, eso los demás, yo casi muero otra vez.
Luego, un buen rato de campas, prados y ladereo muy chulo hasta una canal que hay que superar, pero que se hace fácil, está muy bien trazado. Llegamos hasta los lleva a los pies de Maia Shkelzen, monte sagrado con la tumba de un señor (ver la foto) al que supone que suben hasta los niños. Yo no, me quedo esperándoles al lado de la tumba. Luego bajada larga por pista. Una vez más, David nos busca un transporte para quitarnos montón de kilómetros de pista, En el lugar donde cogemos el jeep, tomamos café y té. No nos quieren cobrar ni dejarles ninguna propina, la verdad es que no puede ser más hospitalaria esta gente. Ya en coche, pasamos por un bosque enorme de castaños fabulosos. Esquivamos unas cuantas tortugas que cruzan la carretera. Después de estos días durmiendo en casas de pastores, hoy toca un hotel en Bajram Curri, capital del municipio de Tropoje, lo más parecido a una ciudad que hemos visto hasta ahora.6º día: Bajam Curri- Radomire. Hoy toca panzada de coche, vamos la zona de Dibër (Dibra), donde está el Korab, la montaña más alta de Albania. Pasamos a Kosovo Paramos primero en Gjakova, que tiene un bazar otomano bastante grande, y una mezquita bastante chula y después en Pizren, histórica ciudad que algunos tildan de la más bonita de Kosovo. No tengo para comparar mucho y deciros si es cierto o no. Pero es bastante monumental,. sí. Hace un calor insoportable, y el resto del viaje se hace pesado. Amelia sufre, pobre, en el monte es una caña, pero el calor no es lo suyo. Nos alojamos en Radomire, pequeño pueblo desde el que parte la ascensión al Korab.
7º día: Subida al Korab. Había guardado las botas con intención de no volverlas a sacar. Pero el grupo me anima, y cedo. A pesar de los 1.500 m de desnivel. El argumento definitivo me lo da Mireia: se sube y se baja por el mismo sitio, me puedo parar y quedarme donde sea y esperarles. Y no es cuestión de ir de cortarrollos: el grupo me insiste, la voz de mi conciencia (o sea, Espe) expresa casi sin palabras su opinión, y a David le parece casi un reto personal conseguir que llegue a la cima. Así que a sacar las botas otra vez.
| Si a las ovejas les vale... 😆😆 |
Y la verdad es que la subida no es tan dura. Es larga, pero se va haciendo como a escalones, en ningún momento se ve cómo será el siguiente tramo y eso hace que mi cabeza no se alborote en exceso. No ver lo que falta es la clave. Así que poco a poco, parando un rato después de cada repecho y estupendamente acompañada en la zaga por Espe y por Amelia, que van parloteando sin parar para tener mis pensamientos ocupados, conseguí coronar el techo de Albania. Como premio, un hotel en Peshkopi, capital de este condado.
8º día: Vuelta a Tirana. Y se acaba esta aventura. Volvemos a Tirana, donde cenamos juntos y nos despedimos. Por el camino, vamos viendo un poco más de país. Yo voy tomando nota de todo, aquí se acaba mi aventura con Espe, pero comienzan otros 10 días de turismo con otras 3 amigas que vienen a acompañarme en la segunda parte del periplo. Lo ire´contando.
| Aquí yo, a punto de morir el 4º día. |
He dado con un grupo fantástico. A pesar de que todas estaban supercachas, de que podían haber llevado un ritmo mucho más rápido, sobre todo Espe, que no me ha abandonado ni un instante, han asumido mi ritmo como suyo, me han animado a que siga (más de un día me hubiera ido en el jeep con las maletas), se han repartido mi peso, y, sobre todo y básicamente, me han esperado: en cada cuesta arriba, en cada repechón, en cada collado, me han esperado.
ESKERIK ASKO. GRACIAS. MIL GRACIAS.








